El miembro más reciente del marqués inglés es el sueño de cualquier aficionado de la velocidad y el diseño automotriz. Cuesta tres millones de euros. Conócelo.
Este vehículo tiene una una tecnología de combustible líquido electrolítico, llamado bi-ION, que no es inflamable, ni tóxico, cuyo procedimiento de llenado es similar al de un coche convencional.