Con cada entrega cinematográfica, la pregunta era obligatoria, ¿cuál sería el coche elegido por el agente 007 para iniciar la primera secuencia de acción?
El ex-piloto compartió con nosotros la historia de su carrera, su pasión por la adrenalina, sus negocios aeronáuticos y su última debilidad: su Global 6000 de Bombardier.
El nombre proviene de la palabra japonesa para un samurai que ha perdido a su maestro, y alude a la suspensión de Harley-Davidson de la marca Buell en 2009.
Con un motor de 6.6-litros, que le otorga 563 caballos de fuerza y una aceleración de de 0 a 100 km/h, en 4.9 segundos, es el coupé de la armadora británica con mayor entrega.