Entre los modelos disponibles se encontraron los BR-X1 RS16 Skeleton Chronograph Tourbillion y BR-X1 RS16 Skeleton Chronograph, inspirados en el mundo de las carreras automovilísticas.
El joyero neoyorkino se hizo de un nombre a mediados de los 90s, cuando comenzó a adquirir varias piedras preciosas de quilates altos y procedencias exóticas, pertenecientes a personalidades reconocidas.
Ulysse Nardin siempre ha conseguido sorprendernos con sus diseños atrevidos y sus relojes son impresionantes, para muestra el Executive Skeleton Tourbillon.