
Antes de que la primera pelota se pusiera oficialmente en juego, el torneo ya había comenzado…, al menos en su versión más social y espectacular. Como cada año, el arranque del Abierto Mexicano de Tenis en Acapulco estuvo acompañado por una agenda paralela que mezcla lo deportivo con lifestyle y experiencias frente al mar, un sello que ha convertido al evento en uno de los más atractivos del circuito ATP fuera de los Grand Slams.
La tradicional White Party volvió a marcar el tono de la semana. Vestidos completamente de blanco, jugadores, invitados y organizadores se reunieron en la playa del Princess Mundo Imperial para una noche que combinó gastronomía local, música en vivo y un espectáculo visual con fuegos artificiales.
El ambiente fue relajado, casi como un respiro antes de la competencia. Entre estaciones de mariscos, carnes al humo y postres inspirados en pelotas de tenis, los jugadores convivieron con naturalidad mientras dejaban ver la transición entre el lado humano del circuito y la exigencia deportiva que vendría horas después.
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Uno de los momentos más comentados fue el show del mentalista mexicano Diego Winburn, que sorprendió a los asistentes con rutinas de ilusionismo diseñadas especialmente para el evento.
Alfombra blanca y tenis entre amigos
La velada también funcionó como presentación informal de los protagonistas del Abierto Mexicano. Figuras como Alexander Zverev, Casper Ruud, Grigor Dimitrov, Alex de Miñaur y Cameron Norrie desfilaron por la red carpet instalada frente al mar, compartiendo impresiones sobre el torneo y el ambiente particular que caracteriza a Acapulco.









La sensación general fue clara: todos disfrutan el entorno, pero el enfoque competitivo está presente desde el primer día.
Ese mismo espíritu relajado también se vio en una de las actividades más fotogénicas del arranque: un mini partido de exhibición sobre la arena entre De Miñaur y Gaël Monfils, quienes intercambiaron peloteos entre risas frente al mar. Una escena que resume bien el contraste que hace especial al torneo: tenis de alto nivel con estética de destino vacacional.
Un cuadro con figuras del Top 10
Más allá del ambiente social, el atractivo principal sigue estando en la cancha. La edición 2026 reúne a cuatro jugadores dentro del Top 10 del ranking mundial: Lorenzo Musetti, Ben Shelton, Zverev y De Miñaur, quienes encabezan un cuadro competitivo dentro de la categoría ATP 500.

A ellos se suman nombres como Frances Tiafoe, además del regreso de figuras experimentadas del circuito que mantienen fuerte conexión con el público mexicano.
El torneo también cuenta con la presencia como embajador de Juan Martín del Potro, campeón en 2018 y uno de los jugadores más queridos por la afición local.
La transición hacia la competencia
Mientras las actividades sociales marcaban el inicio simbólico, la acción deportiva comenzó con los partidos de clasificación en la Arena GNP Seguros, recinto que nuevamente concentra la intensidad del torneo.
Para la organización, encabezada por Mextenis, estas experiencias previas funcionan como parte esencial del concepto del evento: acercar a los jugadores con el público y transformar el tenis en una experiencia integral.
El resultado es un torneo que no solo se sigue por los partidos, sino por todo lo que ocurre alrededor.
Una semana para seguir de cerca
Con el cuadro principal ya en marcha y las primeras rondas definidas, el Abierto Mexicano de Tenis entra en su etapa más intensa rumbo al fin de semana de finales.
Pero si algo dejó claro el arranque de esta edición es que en Acapulco el espectáculo empieza antes del primer saque: comienza con el mar de fondo, los outfits blancos, las conversaciones relajadas entre jugadores y ese ambiente que convierte al torneo en uno de los eventos deportivos más atractivos del calendario en México.