Leica presenta una travesía fotográfica por el alma de Latinoamérica

En una era donde la saturación de imágenes es la norma, Leica Camera ha dado un paso firme para devolverle a la fotografía su valor como lenguaje cultural. El pasado 26 de marzo, la comunidad creativa se reunió en la Ciudad de México para la entrega de premios y la inauguración de la muestra que reúne las obras seleccionadas de la primera edición de los Leica Latin America Luxury Travel Photography Awards.

Un certamen con impacto regional

Con más de 5,900 imágenes recibidas de diez países, esta primera edición ha demostrado la vibrante fuerza de la fotografía en la región. Leica no busca solo premiar un instante, sino consolidar una plataforma de largo plazo que fortalezca la presencia de las miradas latinoamericanas en la conversación global.

Surge entonces un retrato vivo y afectivo de Latinoamérica, donde cada imagen revela un suelo marcado por historias y contradicciones compartidas. Aquí, la cámara no solo atestigua, sino que reflexiona. El verdadero valor de esta plataforma radica en su capacidad para nutrir esa conversación a largo plazo, dando lugar a perspectivas que antes habitaban los márgenes de la narrativa internacional. El mensaje de esta edición inaugural es contundente: el talento latinoamericano no necesita un ‘descubrimiento’ externo, sino un espacio real para que su voz resuene con fuerza.

Los rostros de la nueva fotografía de viaje

Los fotógrafos galardonados en esta edición representan una diversidad de enfoques que van desde lo documental hasta lo autoral, manteniendo siempre una conexión profunda con el territorio:

Primer Lugar: De la serie “High Altitude Golf” de Michael Dunn, Bolivia.

Esta serie fotográfica captura el punto de encuentro entre la identidad cultural, el territorio y la vida diaria, en un escenario donde la tradición se entrelaza con el deporte bajo condiciones de extrema altitud. Martha y Teresa, oriundas de Oruro, Bolivia, han dedicado más de diez años de su vida al La Paz Golf Club, situado a una elevación desafiante de 3,600 metros. Sin embargo, cada lunes su rutina se transforma: al concluir sus labores, estas mujeres reclaman el campo como propio, practicando golf con la emblemática vestimenta de la chola boliviana, convirtiendo el esfuerzo y la persistencia en una manifestación de orgullo y pasión.

Segundo Lugar: De la serie “Cuidar empieza con admirar: Una mirada a nuestra relación con la naturaleza” de Ali Alcántara, México.

Una exploración visual iniciada en 2015 que profundiza en el vínculo intrínseco entre la humanidad y el mundo natural. A través de una narrativa que recorre paisajes, territorios y la vida en comunidad, esta serie funciona como una invitación a la observación consciente, impulsándonos a reconocer nuestra huella en el entorno. Desarrollado entre México y diversos puntos del globo, el proyecto sostiene una premisa poderosa por su sencillez: la protección de nuestro hábitat solo es posible cuando aprendemos a mirarlo con un respeto profundo y renovado.

Tercer lugar: De la serie “Qosqo” de Musuk Nolte, Perú.

Esta serie fotográfica se adentra en el corazón de las comunidades andinas del Cusco, auténticas custodias del legado ancestral quechua y de una simbiosis espiritual con la tierra. A través de una narrativa visual que entrelaza el rito, la festividad y la vida diaria, el proyecto cartografía un territorio donde la memoria colectiva y el paisaje son inseparables. Las imágenes nos ofrecen un acceso íntimo a una resistencia cultural que desafía el paso de los siglos, manteniendo intacto ese cordón umbilical que une al ser humano con su entorno sagrado.

La exhibición de los Leica Latin America Luxury Travel Photography Awards permanecerá abierta al público hasta el 10 de mayo de 2026 en la Leica Gallery Ciudad de México, ubicada en el corazón de la colonia Polanco. Esta muestra representa una oportunidad única para los entusiastas del arte y la narrativa visual de acercarse a las obras de los ganadores regionales —Michael Dunn, Ali Alcántara y Musuk Nolte—, cuyas imágenes desafían las convenciones del viaje tradicional para explorar la profundidad de la identidad latinoamericana.