
Hay algo distinto en la manera en que vemos el deporte actualmente. Ya no basta con saber quién ganó; ahora queremos conocer todo de esa persona, cómo vive, qué escucha y qué hace cuando se apagan las cámaras. En ese cambio de mirada nació el fenómeno athlebrity, una nueva generación de atletas que se mueve con naturalidad entre el alto rendimiento y la cultura digital.
Un estudio visual de Getty Images revela que el deporte ya no se consume solo por resultados, sino por historias personales, estilo e influencia cultural. Una mezcla entre atleta y celebridad que redefine la manera en que el público se conecta con el deporte. Hoy, el rendimiento sigue siendo el punto de partida, pero la narrativa se extiende hacia el estilo personal, la presencia digital y la construcción de marca.
Desde Donovan Carrillo hasta Lucas Pinheiro Braathen, los atletas latinos se posicionan como protagonistas de este fenómeno que se ha denominado: “athlebrity”.
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El deporte ya no termina en la meta
Los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026 dejaron récords, medallas y momentos memorables, pero también confirmaron algo que ya venía creciendo desde hace algunos años: los atletas se han convertido en figuras culturales con influencia mucho más allá de su disciplina.
Los datos son claros: 64% de las personas considera que los atletas tienen el mismo estatus que actores, músicos o influencers, mientras que 65% reconoce su perfil emprendedor dentro y fuera del deporte.

Conocer a la persona, no sólo al competidor
El cambio es especialmente visible entre las generaciones jóvenes. Millennials y Generación Z muestran un interés creciente por descubrir qué sucede fuera de la competencia: rutinas, vida personal, colaboraciones con moda o entretenimiento.
Este giro también está transformando la narrativa visual del deporte. Ya no se trata únicamente del instante decisivo o del gesto técnico perfecto, sino de todo lo que rodea al atleta.
Las imágenes más buscadas hoy incluyen momentos emocionales, backstage, interacciones familiares o escenas cotidianas que construyen una historia más completa.
De la pista al lifestyle: el modelo global
Uno de los casos más representativos es el de Eileen Gu, quien ha logrado combinar medallas olímpicas con campañas de moda, colaboraciones comerciales y una presencia digital masiva.
Su perfil sintetiza bien el nuevo escenario: atletas que funcionan como embajadores culturales capaces de moverse con naturalidad entre el alto rendimiento y el universo lifestyle.
Estamos viendo un cambio claro en lo que las audiencias quieren ver”, explica Alan Espinosa, Jefe de Asignaciones Editoriales para América Latina, en Getty Images.
“Durante años la prioridad era capturar el momento decisivo. La acción. Hoy escuchamos más interés de organizaciones deportivas y marcas, en documentar al atleta fuera de la cancha, y en capturar lo que sucede a su alrededor. Nuestros fotógrafos a nivel global ahora no sólo tienen la tarea de conocer el deporte, sino de conocer la influencia y las personas alrededor de ese atleta para contar la historia detrás de una medalla, un récord o de cómo un atleta logró llegar a una competición como los juegos olímpicos”.
Alan Espinosa, Jefe de Asignaciones Editoriales para América Latina, en Getty Images
El fenómeno también habla español
Aunque el concepto tiene alcance global, el estudio destaca que el crecimiento del athlebrity también se consolida en América Latina.
El caso de Lucas Pinheiro Braathen marcó un momento relevante para Brasil dentro del deporte invernal, mientras que Donovan Carrillo continúa ampliando la conversación alrededor del patinaje artístico en México. Su presencia en redes sociales y su narrativa personal han conectado con audiencias que tradicionalmente no seguían disciplinas olímpicas de invierno.
Ambos ejemplos reflejan cómo el impacto cultural ya no depende únicamente de potencias deportivas tradicionales, sino de historias auténticas capaces de generar identificación regional.
Las historias que dominaron la conversación olímpica
Las tendencias de búsqueda y descarga de imágenes durante Milano-Cortina 2026 también muestran qué tipo de relatos capturan la atención global. Entre los atletas más seguidos estuvieron:
Lindsey Vonn – Su caída en descenso generó uno de los momentos más impactantes del evento.
Erin Jackson – Una final cerrada que mantuvo el interés mediático.
Ilia Malinin – Errores inesperados que cambiaron el pronóstico competitivo.
Eileen Gu – Entre narrativa deportiva y conversación cultural internacional.
Francesca Lollobrigida – Consolidación como figura local en Italia.
Sofia Goggia – Tres podios olímpicos consecutivos.
Alysa Liu – Regreso competitivo con fuerte seguimiento digital.
Franjo von Allmen – Una historia personal fuera del circuito tradicional.
Valentino Guseli – Participación inesperada con alto impacto mediático.
Hilary Knight – Liderazgo deportivo combinado con momentos personales virales.
Más allá de los resultados, la conversación se centró en las historias.



El nuevo lujo del deporte: identidad y conexión
El estudio concluye que el deporte atraviesa una etapa en la que la conexión emocional es tan relevante como el desempeño competitivo. La conversación digital no se detiene con la ceremonia de clausura; continúa en redes sociales, campañas de marca y contenidos editoriales.
En ese escenario, los atletas latinoamericanos están encontrando un espacio natural para crecer: combinan cercanía cultural, narrativa personal y presencia digital en expansión.
El resultado es una nueva generación de figuras que ya no solo compiten por medallas, sino también por influencia.
Y todo indica que esta conversación apenas comienza.