Cadillac reveló, en pleno Super Bowl, el diseño del monoplaza que conducirá Checo Pérez en la F1

Antes de girar una sola vuelta en pista, Cadillac ya encontró la forma de hacerse notar en la Fórmula 1. La marca reveló, en pleno Super Bowl LX, el diseño de su primer monoplaza en horario estelar y fuera del paddock, conectando deporte, cultura y entretenimiento en un mismo gesto. En ese contexto, el regreso de Checo Pérez aparece como el eje que articula expectativas deportivas, atención mediática y una conexión inmediata con el público mexicano rumbo a 2026.

La presentación, transmitida a más de 130 millones de espectadores, no solo mostró una decoración; funcionó como una carta de presentación global antes de que el equipo haga su debut oficial en el Gran Premio de Australia, en marzo de 2026, como el undécimo equipo de la parrilla.

Pocas horas después, una réplica del auto apareció en Times Square, llevando la Fórmula 1 al corazón urbano de Estados Unidos y reforzando el mensaje: Cadillac llega para jugar en grande.

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El diseño del monoplaza: identidad en blanco y negro

El monoplaza de Cadillac Fórmula 1 apuesta por una estética bicolor, con un lado negro y otro blanco, unidos por un degradado que sugiere movimiento incluso en reposo. El patrón se construye a partir del chevrón de Cadillac, un guiño sutil pero constante a la herencia visual de la marca y a su vínculo con General Motors.

La asimetría no es un accidente: es una filosofía. El contraste entre blanco y negro funciona como metáfora visual de equilibrio, ambición y rendimiento. La presentación audiovisual —dirigida por Sam Piling y musicalizada por Max Richter— reforzó esa narrativa con un tono cinematográfico que colocó al diseño como parte de un lenguaje más amplio, no solo como un esquema de pintura.

Checo Pérez y la expectativa de un nuevo comienzo

Para el público mexicano, el anuncio tiene un peso adicional. El regreso de Checo Pérez como piloto titular, ahora con Cadillac, reconfigura la conversación alrededor del equipo incluso antes de su primera carrera.

Su experiencia, sumada a la de Valtteri Bottas, convierte a la escudería en una de las alineaciones más experimentadas de la parrilla desde su temporada inaugural.

Con más de 500 Grandes Premios disputados entre ambos, Cadillac no solo debuta con una identidad visual sólida, sino también con una base deportiva que genera expectativa real desde el primer día. En segundo plano del diseño y la estrategia, la figura de Checo funciona como un punto de conexión inmediato con América Latina y, particularmente, con México.

Cadillac, General Motors y una nueva etapa en la F1

El equipo Cadillac Fórmula 1 nace de la alianza entre TWG Motorsports y General Motors, con operaciones en Indianápolis, Charlotte y Silverstone. Construido desde cero, el proyecto combina infraestructura estadounidense con el conocimiento técnico europeo, en una categoría que recorrerá 24 carreras durante 2026, incluyendo Miami, Austin y Las Vegas.

Más que un simple ingreso a la Fórmula 1, Cadillac plantea una declaración de intenciones: integrar innovación, cultura y rendimiento en un mismo discurso. El monoplaza es apenas el primer objeto tangible de esa narrativa.

La cuenta regresiva ya empezó. Melbourne será el siguiente capítulo, pero la conversación —especialmente en México— ya está en marcha.