
Con motivo del estreno de El diablo viste de Prada 2, Tiffany & Co. desvela una multifacética colaboración con 20th Century Studios. En la película, que ya se proyecta en los cines, se muestran joyas de Tiffany así como su tienda insignia de Via Montenapoleone en Milán. El director David Frankel escogió el espacio por su presencia arquitectónica y su resonancia cultural en la ciudad transalpina.
Durante la producción de la película, la tienda tuvo que abrir sus puertas de manera excepcional. Para conmemorar el estreno, tendrá una instalación inmersiva exclusiva hasta finales de mayo de este año. En ella podrán verse piezas excepcionales como el collar Blue Book, que también aparece en el film. La joya, elaborada en platino y engastada con un aguamarina de corte esmeralda de más de 31 quilates, está realzada por ocho diamantes de corte princesa y 328 diamantes baguette que suman más de 58 quilates.

Otra aparición estelar de El diablo viste de Prada 2 son los míticos brazaletes Bone Cuff de alta joyería de Elsa Peretti. Están elaborados en platino con más de 100 diamantes engastados a mano en cada brazalete. Resultado: una pieza escultural y uno de los diseños más icónicos de la casa. En el vestuario de la película también se incluyen las gafas de sol T by Tiffany, en marfil rayado con cristales degradados en color gris.
Más allá de la pantalla, Tiffany & Co. da vida a esta colaboración a través de una acción global en redes sociales inspirada en el icónico monólogo «cerúleo» de la película reinterpretado a través de la visión de Tiffany. Además, la marca celebró un viaje especial a Milán que permitió conocer de cerca el lugar donde se rodó la película, capturando la intersección entre el legado, el estilo y la narrativa moderna para una nueva generación.
