La Fórmula 1 antes de la carrera: así llegan más de 50 toneladas de cargamento al GP de México

Cuando el viernes 30 de octubre los monoplazas salgan a la pista del Autódromo Hermanos Rodríguez, una parte importante del trabajo para hacer posible el Gran Premio de México habrá terminado. Porque detrás de los 22 autos que veremos competir durante el fin de semana existe otra carrera bastante menos visible: la de trasladar prácticamente una pequeña ciudad de un país a otro en cuestión de días.

La Fórmula 1 ya está en Ciudad de México. Y no se trata únicamente de pilotos, ingenieros y mecánicos. Más de 50 toneladas de materiales necesarios para celebrar el FORMULA 1 GRAN PREMIO DE LA CIUDAD DE MÉXICO, programado del 30 de octubre al 1 de noviembre, se encuentran ya en las instalaciones del circuito.

Autos, motores, alerones, herramientas, neumáticos, equipo de televisión, suministros para hospitality y vehículos de asistencia forman parte de una operación que ayuda a entender por qué a la Fórmula 1 se le conoce desde hace décadas como el “Gran Circo”.

Siete Boeing 747 para llevar la F1 de Austin a México

La logística comenzó prácticamente en cuanto terminó la actividad de la Fórmula 1 en Austin, Texas. Desde ahí partió rumbo a México buena parte del equipamiento utilizado por equipos y organización.

Para trasladarlo se necesitaron siete aviones de carga Boeing 747, cada uno con 38 pallets. En ellos viajaron los 22 monoplazas que competirán en el Hermanos Rodríguez, además de motores, alerones, herramientas y equipamiento especializado de las escuderías.

El traslado aéreo incluye también parte de la infraestructura necesaria para las transmisiones internacionales de televisión y suministros destinados a las áreas de hospitality de los equipos.

Y los autos de carreras no son los únicos vehículos que hacen el viaje. Entre el cargamento también se encuentran el Safety Car y el Auto Médico, dos elementos esenciales de la operación de seguridad durante un Gran Premio.

De los aviones a una caravana de 130 tráilers

La llegada a México es apenas una etapa del recorrido. Una vez descargado el material en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, comenzó el traslado terrestre hacia el Autódromo Hermanos Rodríguez.

Para hacerlo fueron necesarios 130 tráilers, encargados de llevar los contenedores hasta el circuito capitalino. Pero tampoco todo llega por avión. Más de 100 camiones salieron directamente del Circuit of the Americas (COTA), en Austin, para cruzar por carretera la frontera y continuar hasta Ciudad de México.

Existe además una tercera ruta. Por vía marítima llegaron al Puerto de Veracruz 140 contenedores con la llamada “avanzada”, integrada por equipamiento de la propia Fórmula 1 y de la Federación Internacional del Automóvil (FIA).

Avión, carretera y barco terminan así confluyendo en un mismo lugar antes de que siquiera comience la primera sesión de prácticas.

Pirelli también tiene que mover una pequeña fábrica

A esta cadena logística se suman los neumáticos. Los contenedores de Pirelli transportan las llantas destinadas a los diferentes monoplazas durante el fin de semana.

Su presencia ayuda a dimensionar todo aquello que normalmente permanece fuera de cámara. Un auto de Fórmula 1 no llega simplemente al circuito para correr: alrededor de él se desplaza un ecosistema de piezas de repuesto, herramientas, computadoras, equipos técnicos y materiales necesarios para mantenerlo operativo durante tres días.

A eso se añade la infraestructura de televisión que permite distribuir las imágenes del Gran Premio alrededor del mundo, así como los elementos destinados a las áreas de atención de patrocinadores e invitados.

Un GP de México con 22 autos y 11 equipos

La edición de 2026 incorpora, además, una diferencia importante frente a años anteriores. Por primera vez desde el regreso del Gran Premio de México al calendario, el Autódromo Hermanos Rodríguez recibirá 22 monoplazas pertenecientes a 11 equipos, tras la incorporación de Cadillac F1 Team al campeonato.

Su debut en México tendrá un componente especialmente relevante para la afición local: la escudería cuenta entre sus pilotos con Sergio “Checo” Pérez, acompañado por el finlandés Valtteri Bottas.

Será, por tanto, la primera ocasión en que Cadillac compita en el trazado capitalino y también una nueva etapa para Pérez frente al público mexicano.

Todo para unas horas sobre la pista

La magnitud de la logística contrasta con el tiempo efectivo de actividad que finalmente veremos sobre el asfalto. Durante semanas y días se coordinan rutas aéreas, marítimas y terrestres para transportar decenas de toneladas de material. Cientos de contenedores y vehículos terminan concentrándose alrededor de un circuito para hacer posibles unas cuantas horas de prácticas, clasificación y carrera.

Después del domingo, buena parte del proceso volverá a comenzar. El Gran Premio de la Ciudad de México de 2026 será la undécima carrera de la nueva era de Fórmula 1 en el país, pero antes de que se apague el semáforo y comience la competencia hay otra historia ocurriendo detrás de los garages.

Una que esta vez puede resumirse en siete Boeing 747, más de 230 camiones y tráilers, 140 contenedores marítimos y más de 50 toneladas de equipamiento. Todo para que, cuando llegue el momento, 22 autos estén exactamente donde tienen que estar: sobre la parrilla del Autódromo Hermanos Rodríguez.

El ángulo de “la carrera antes de la carrera” funciona especialmente bien para Discover porque convierte las cifras logísticas en una historia fácil de visualizar, en lugar de presentar la llegada del cargamento como un simple anuncio. También podría llevarse todavía más hacia ese terreno con un título como “7 aviones, 230 camiones y 140 contenedores: así llega la Fórmula 1 al GP de México”, que pone las cifras más sorprendentes desde el encabezado.