
La Fórmula 1 está por entrar en una de sus etapas más interesantes en años: nuevos reglamentos, nuevas tecnologías y un mapa de alianzas que promete reconfigurar la parrilla. En ese contexto, Honda y el Aston Martin Aramco Formula One Team hicieron oficial su asociación de trabajo rumbo a 2026, en un evento realizado en Tokio que funcionó como declaración de intenciones: volver a la cima, pero con una visión de futuro.
A partir de la temporada 2026, Honda participará en el Campeonato Mundial de Fórmula Uno de la FIA como proveedor de Unidades de Potencia (UP) para Aston Martin, un regreso que no solo tiene peso deportivo, sino también simbólico para una marca que históricamente ha usado la F1 como laboratorio de innovación.
Honda vuelve a la F1
Para Honda, la Fórmula 1 no es un proyecto reciente ni un experimento pasajero. Toshihiro Mibe, CEO global de la compañía, recordó que la marca se atrevió a entrar al campeonato desde 1964, cuando apenas comenzaba a vender automóviles, y que su primera victoria llegó muy pronto: en el Gran Premio de México de 1965.
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Esa historia incluye momentos clave con equipos como Williams y McLaren en su época dorada, y más recientemente, triunfos importantes junto a Red Bull Racing. Pero lo que más destaca Honda de su paso por la máxima categoría no es solo el palmarés: es el enfoque.
La Fórmulal 1, en palabras de la marca, representa el espíritu de su fundador, Soichiro Honda, y su idea de asumir “los retos más difíciles” con la meta de ser el líder a nivel mundial.
La temporada 2026
El gran atractivo de este regreso está en lo que viene para la Fórmula 1. En 2026, el reglamento cambiará tanto para el chasis como para las unidades de potencia, y uno de los puntos más relevantes será el salto en la parte eléctrica: la potencia generada por el motor y la batería se triplicará aproximadamente frente a la actual.
A eso se suma otro giro importante: el uso obligatorio de combustible sostenible avanzado para el motor, un paso que refuerza el objetivo de convertir a la F1 en un deporte del motor de nueva generación, donde la conversación ya no es únicamente velocidad, sino también electrificación y descarbonización.
Además, entra en juego el sistema de limitación de costos para fabricantes de unidades de potencia, lo que obliga a desarrollar con precisión quirúrgica: mejores resultados, con recursos controlados.
En pocas palabras: la nueva Fórmula 1 no se gana solo con potencia bruta, sino con inteligencia de ingeniería.
La nueva unidad de potencia con sello Honda Racing Corporation
Para competir en esta nueva era, Honda Racing Corporation (HRC), el brazo global de competición de la marca, desarrolló la RA626H, la unidad de potencia que será la base técnica del proyecto en 2026.

Este nombre será clave en los próximos meses, porque representa el regreso real de Honda al corazón del deporte: el desarrollo, la integración y la evolución constante de la tecnología más avanzada que la marca puede poner en pista.
Honda dejó claro que su objetivo con esta UP es directo: luchar por ser el número 1 del mundo, ahora de la mano de Aston Martin.
Nueva identidad
La presentación también sirvió para mostrar un cambio de identidad visual que no es menor. Los autos impulsados por el RA626H llevarán una nueva marca “H”, con diseño renovado, que Honda adopta como símbolo representativo de su transformación automotriz.
Y lo interesante es que no será exclusiva de la Fórmula 1: Honda planea usarla también en otros campeonatos donde participa o participará, como IndyCar, Super GT, Super Formula y Super Taikyu.

La intención es clara: lo que se aprende en la pista se convierte en parte del ADN de los productos de calle. Honda incluso adelantó que aprovechará la experiencia de HRC para impulsar modelos de producción con especificaciones más enfocadas en desempeño, incluyendo un modelo basado en el Civic Type R HRC Concept.
Aston Martin
Del lado británico, Lawrence Stroll, presidente ejecutivo del Aston Martin Aramco Formula One Team, fue directo: esta alianza está diseñada para construir un proyecto capaz de pelear campeonatos.
Y no se trata solo de discurso. Aston Martin llega a 2026 con infraestructura nueva y ambición seria: el Centro Tecnológico en Silverstone ya está terminado, el túnel de viento ya se está usando como herramienta clave de desarrollo, y el equipo trabaja también en un nuevo centro de datos para fortalecer su capacidad técnica.
El objetivo es tener un equipo moderno, integrado y preparado para una Fórmula 1 que cada vez se decide más en simulación, datos y desarrollo aerodinámico.
Uno de los puntos más importantes del anuncio es que Aston Martin y Honda trabajarán como una colaboración real: el chasis y la unidad de potencia se diseñarán como un paquete integrado.
En Fórmula 1, eso es casi una declaración de guerra competitiva. Cuando un equipo logra que su coche y su motor funcionen como un sistema pensado desde el inicio para estar junto, se abren oportunidades enormes en rendimiento, eficiencia y fiabilidad.
Aston Martin también destacó la incorporación de aliados técnicos que serán parte del ecosistema del proyecto: Aramco como proveedor de combustibles sostenibles y Valvoline como proveedor de lubricantes, dos piezas que se vuelven críticas en un reglamento donde cada punto de eficiencia cuenta.
Un regreso con narrativa histórica
Honda y Aston Martin llegan a 2026 con un mensaje claro: no es una asociación para “estar”, es un proyecto para construir algo serio en la era más tecnológica y sostenible que ha vivido la Fórmula 1.
Con una nueva unidad de potencia, un reglamento que reescribe las reglas del juego y una estructura de equipo que se está modernizando desde la base, esta alianza se perfila como una de las más observadas del paddock rumbo al próximo gran cambio generacional del automovilismo.
Porque si algo ha demostrado la F1 en los últimos años, es que cuando una marca con historia decide volver… lo hace cuando cree que puede ganar.