
Hay ciudades que cambian por completo cuando anochece y la Ciudad de México es una de ellas. Las luces comienzan a dibujar un paisaje distinto, el ritmo baja unos cuantos decibeles y aparecen lugares pensados para disfrutar ese otro lado de la capital.
Con esa idea nace L’Obsidian, el nuevo bar de Sofitel Mexico City Reforma, ubicado en el piso 14 del hotel. Más que un espacio para tomar un cóctel, propone una experiencia donde el diseño, la música, la gastronomía y las vistas de la ciudad evolucionan conforme avanza la noche.
Su apertura amplía la oferta gastronómica y de hospitalidad del hotel con un concepto que mira tanto hacia el interior —a través de una propuesta de mixología de autor— como hacia el exterior, gracias a una panorámica privilegiada del skyline capitalino.
Un espacio inspirado en el Art Déco
El concepto de L’Obsidian toma referencias del movimiento Art Déco y las traslada a un ambiente contemporáneo. Líneas geométricas, materiales oscuros, superficies reflectantes e iluminación tenue crean una atmósfera que cambia con el paso de las horas.

Incluso el nombre del bar hace referencia a la obsidiana, una piedra volcánica estrechamente ligada a la historia de México, utilizada aquí como símbolo de contraste, profundidad y transformación, conceptos que también marcan la identidad del lugar.
Coctelería de autor
La transformación también está presente en la barra. La propuesta gira alrededor de ingredientes poco convencionales y técnicas contemporáneas que buscan construir bebidas equilibradas sin perder complejidad.
Al frente del proyecto está Emma Centeno, head mixologist con experiencia en algunos de los proyectos de hospitalidad y barras más reconocidos de Latinoamérica. Su formación gastronómica se refleja en una carta donde los procesos culinarios forman parte del desarrollo de cada cóctel.
Entre las propuestas aparecen creaciones como Tomate Blanche, elaborado con gin y cordial de jitomate; Golden Velvet, que combina ron, jerez néctar, fresa y cheesecake milk punch; Éclat, con gin, Cocchi Americano y soda de lychee; además del Obsidian Negroni, una reinterpretación del clásico que incorpora mezcal y chocolate clarificado.





La experiencia continúa con etiquetas como Emerald Sphere, Mycelium, que mezcla tequila, sake, Earl Grey y cordial de hongos, y Amber Fig, donde el tequila convive con higo y guayaba.
Bites para compartir
La propuesta gastronómica acompaña la barra con una selección de platillos pensados para compartir. En el menú destacan las croibirrias y opciones como los tacos París, preparados con foie gras y entrecôte.
Además, L’Obsidian contará con un programa de guest bartendings que reunirá a mixólogos invitados de México y otros países para desarrollar colaboraciones temporales y menús exclusivos.
Música, viniles y una vista privilegiada de la ciudad
La música es otro de los elementos que cambian la personalidad del lugar durante la noche. DJ sets y sesiones en vinil acompañan la evolución del ambiente conforme avanzan las horas, generando distintas atmósferas sin perder el protagonismo de la conversación y la experiencia alrededor de la barra.

Todo ocurre con uno de los grandes atractivos del espacio como telón de fondo: la vista hacia Paseo de la Reforma y el paisaje urbano de la Ciudad de México, que convierte cada visita en una oportunidad para descubrir la ciudad desde otra perspectiva.
Con L’Obsidian, Sofitel Mexico City Reforma suma un nuevo espacio donde la hospitalidad, la mixología, el diseño y la vida nocturna convergen en uno de los corredores más dinámicos de la capital.