
La emoción del Mundial no se mide solo en goles, también en los pequeños gestos que lo rodean. Un brindis antes del partido, una reunión improvisada, una botella que se abre para celebrar o simplemente para compartir. Con la cuenta regresiva para el silbatazo inicial, esas escenas empiezan a multiplicarse, siempre con una idea clara: celebrar sí, pero con responsabilidad.
Diageo se suma a esos momentos con una colección de seis botellas de edición limitada que transforman el exterior de algunas de sus etiquetas más reconocidas en piezas de colección.
La idea es simple, pero efectiva: el líquido se mantiene intacto —misma calidad, mismo perfil—, pero el diseño se convierte en un homenaje visual a la manera en que México vive el fútbol.
Don Julio: memoria, oro y celebración
En el caso de Don Julio, la narrativa se construye desde la historia. La edición de Don Julio 70 presenta tres caras que remiten a momentos clave: el Mundial de 1970, el de 1986 y el nacimiento de “la ola”, ese gesto colectivo que hoy es universal.

Por su parte, Don Julio 1942 se viste de dorado con “Glory”, una edición que toma inspiración directa del trofeo mundialista. Es una botella que juega con la idea de llevar a casa ese instante en el que el fútbol se vuelve celebración absoluta.
Buchanan’s: comunidad y cultura latina
Buchanan’s apuesta por el lenguaje de la calle y la identidad compartida. Su edición Buchanan’s 12 Deluxe, creada junto al colectivo Kids of Immigrants, lleva por nombre “One Ball, One Dream” y se inspira en la vista aérea de un estadio y en un trofeo alado.
A esto se suma Buchanan’s Green Seal, que mantiene su característico verde esmeralda con acentos dorados, ahora intervenido con guiños al balón y al espíritu del torneo.

Johnnie Walker: un ícono que se mueve
Por primera vez en más de un siglo, el Striding Man de Johnnie Walker cambia. En esta edición, el icónico caminante aparece en tres caras y en pleno salto, capturando ese segundo antes de que todo pase —un gesto que cualquier aficionado reconoce.
Además, la botella incorpora un efecto que brilla en la oscuridad, un detalle que aparece casi como sorpresa, pensado para esos momentos en los que la celebración se alarga.

Smirnoff: color, banderas y orgullo
Smirnoff se va directo al color. Su edición inspirada en México toma el verde, blanco y rojo para vestir la botella como un guiño inmediato al orgullo nacional. Es una propuesta sencilla, pero directa, que conecta con la emoción colectiva.
A la par, la Smirnoff OXXO Edition mezcla los colores asociados a la FIFA con una estética contemporánea, pensada para quienes buscan una pieza distinta dentro de la temporada.

Botellas que capturan el momento
Más allá de lo visual, lo interesante de esta colección es cómo convierte un evento deportivo en algo tangible. No se trata solo de diseño: es la posibilidad de guardar un fragmento de este momento previo al Mundial, cuando todo está por empezar.
Disponibles en México a partir de abril, estas seis botellas funcionan como recordatorio de que el fútbol no solo se juega en la cancha. También se vive en los detalles, en los objetos y en la manera en que cada quien decide sumarse a la celebración.
Porque si algo queda claro rumbo a 2026, es que el Mundial ya empezó —al menos, en espíritu.