Handshake lleva su coctelería a Lima, Perú

En una ciudad que convirtió su gastronomía en una de sus principales cartas de presentación internacional, la coctelería empieza a ocupar un lugar propio. Y uno de los nombres que llega para participar en esa conversación viene de Ciudad de México: Handshake Speakeasy, elegido como el Mejor Bar del Mundo en 2024, acaba de abrir PAGANO by Handshake dentro de nhow Lima.

Pero más que exportar una fórmula, Handshake plantea aquí un ejercicio distinto. PAGANO fue concebido específicamente para Lima y propone una experiencia más íntima que su proyecto mexicano: menos enfocada en la barra como espectáculo y más en construir una noche completa alrededor de ella. La luz, la música, el servicio, la gastronomía y, finalmente, el cóctel forman parte de una misma secuencia.

La apertura marca así un nuevo capítulo para uno de los bares mexicanos que más presencia ha ganado en la conversación internacional sobre coctelería en los últimos años. Esta vez, el escenario está en Miraflores.

De Ciudad de México a Lima

Detrás de PAGANO están Rodrigo Urraca, Eric van Beek y Marcos Di Battista, los tres fundadores de Handshake. Su llegada a Perú ocurre después de una etapa particularmente relevante para el bar mexicano.

En 2024, Handshake fue elegido Mejor Bar del Mundo por The World’s 50 Best Bars y mantuvo durante dos años consecutivos el reconocimiento como Mejor Bar de Norteamérica. Este año recibió además el Rémy Martin Legend of the List Award, distinción que reconoce a los establecimientos que han dejado una huella permanente en la historia de la coctelería.

PAGANO, sin embargo, no busca convertirse en una réplica de Handshake al otro lado del continente. Comparte hotel con Poolbar by Handshake, ubicado también en nhow Lima, pero la personalidad de ambos espacios es distinta.

Mientras Poolbar apuesta por una atmósfera más social, luminosa y expansiva, PAGANO se mueve en otra dirección. Está pensado para pocos, con un ritmo más pausado y una experiencia que no empieza cuando llega la bebida, sino desde el momento en que se cruza la puerta.

PAGANO

En PAGANO, la noche se construye por capas. La iluminación, la música, el servicio y la bienvenida forman parte de una misma narrativa. La intención es que el visitante no entre simplemente a pedir un cóctel, sino que atraviese una experiencia diseñada de principio a fin.

Ese planteamiento también define la relación con la técnica. La carta incorpora algunos de los procesos que Handshake ha desarrollado en su laboratorio de Ciudad de México, entre ellos clarificación, destilación, fermentación y carbonatación. Pero aquí el proceso no busca convertirse en espectáculo.

La sofisticación ocurre detrás de la barra y llega a la mesa convertida en una bebida. Es una decisión coherente con la filosofía del proyecto: el conocimiento técnico está al servicio del resultado, no necesariamente de su exhibición.

Gastronomía, música y coctelería en una misma mesa

La comida ocupa un lugar similar. En lugar de funcionar como acompañamiento, la propuesta gastronómica de PAGANO fue desarrollada para establecer un diálogo con los cócteles a partir de la intensidad, la acidez y las texturas.

La apuesta tiene particular sentido en Lima, una ciudad cuya identidad internacional está estrechamente vinculada con la gastronomía.

Perú recibió 823,863 turistas internacionales durante el primer trimestre de 2026, un crecimiento de 3.5% frente al mismo periodo del año anterior. Lima, por su parte, registró 72 congresos internacionales en 2025, de acuerdo con el ranking ICCA.

Más allá de las cifras, el contexto habla de una ciudad que ha ampliado su oferta para el viajero: gastronomía, arte, hotelería y, cada vez más, una vida nocturna que busca convertirse en parte de la experiencia de visitar Lima.

Más allá de los premios

La apertura también llega en un momento interesante para Handshake. En 2026, el bar dejó el primer puesto de Norteamérica en The World’s 50 Best Bars después de haberlo ocupado durante dos años consecutivos.

Lejos de convertir el reconocimiento en una garantía permanente, sus fundadores plantean otro parámetro para medir el proyecto. Para Eric van Beek, director de bebidas de Handshake, el verdadero reto consiste en conseguir que el cóctel servido un martes cualquiera tenga el mismo nivel que el de una noche de apertura.

Para Marcos Di Battista, además, la elección de la ciudad responde a un momento concreto. Lima ya consiguió que el mundo hablara de su cocina; ahora PAGANO busca que la conversación también se extienda a la coctelería de autor, pero desde una propuesta pensada específicamente para el público local.

Con la apertura de PAGANO, Handshake establece así su primera alianza con una cadena hotelera global en Perú y suma una nueva ciudad a su mapa. Para nhow Lima, el proyecto amplía una propuesta de hospitalidad que mezcla diseño, gastronomía, música y arte bajo el concepto de “Nuevos mitos, nuevos ritos”.