
El jardín de Santo Mauro, uno de los enclaves más exclusivos y especiales de la ciudad, reabre con la llegada del buen tiempo. Sus agradables espacios de sombra, escondidos tras la fachada del histórico palacio que alberga el hotel, son ideales para disfrutar de una propuesta gastronómica versátil y elegante. El comensal encuentra opciones de aperitivo, brunch, comida y cena en un oasis de calma en pleno centro de la capital.
Los platos llevan la firma de Rafa Peña, chef de La Biblioteca, el restaurante de Santo Mauro, a Luxury Collection Hotel, Madrid. Las características de su cocina pasan por el máximo respeto por el producto, la técnica depurada y la elegancia centrada en el sabor y la temporalidad. La temporada incluye platos ligeros que no pierden la sofisticación unidas a elaboraciones más contundentes.
Una carta refinada
Para compartir, destacan propuestas como las ostras al natural o a la brasa, las almejas gallegas aliñadas, el profiterol con caviar o la ensaladilla rusa de claras con buey de mar y caviar. Tampoco faltan clásicos como la anchoa con pan con tomate, la cecina de vaca madurada o el jamón ibérico de bellota 5J.

Entre los entrantes, sobresalen elaboraciones como la dorada ahumada con crema ácida, caviar y patata crujiente, la flor de calabacín rellena de bacalao y pesto o el ravioli del Plin con ternera y patata al azafrán. La propuesta de pescados incluye platos como el rodaballo con beurre blanc y celerí, el lenguado a la Meunière de almendras y alcaparras, el rape a la romana con caviar, mayonesa y ensalada o el arroz de gamba de Palamós y tuétano.
En el apartado de carnes, Rafa Peña apuesta por recetas como el solomillo Lyo con ensalada de setas de temporada, el picantón asado con verduras o las mollejas al limón, parmesano y trufa de verano, además de reinterpretar clásicos como los callos a la madrileña.

La experiencia concluye con una selección de postres pensados para el verano, entre los que destacan la naranja helada, la torrija tradicional con helado de leche merengada o el pastel Ópera con helado de almendras.
Con su reapertura, el jardín de Santo Mauro vuelve a consolidarse como uno de los grandes refugios gastronómicos del verano madrileño, un rincón escondido donde disfrutar de la alta cocina de Rafa Peña en un entorno único y lleno de historia.