Un whisky de película: el vínculo entre The Macallan y Hollywood

Hay objetos que el cine convierte en personajes secundarios. Un automóvil, un reloj, un traje o una botella pueden decir algo sobre quien los lleva incluso antes de que el guion lo explique. The Macallan entendió temprano el valor de ese lenguaje. Su relación con Hollywood no surgió únicamente de la exposición de marca, sino de una conexión personal con la industria que terminó llevando al whisky a formar parte de distintas historias en pantalla.

Pero, ¿qué tuvo que pasar para que este whisky dejara de ser simplemente una botella dentro de una escena y se convirtiera en parte de la cultura pop? La respuesta comienza con la historia de uno de los directivos de la marca escocesa que conectó directamente con Hollywood.

David Zambrano, Brand Ambassador de The Macallan en México, nos cuenta cómo nació ese vínculo y por qué la marca sigue siendo especialmente cuidadosa con la manera en que aparece en películas y series.

El representante de la marca explicó que uno de los personajes fundamentales en esta relación fue Allan Shiach, uno de los directivos de The Macallan, pero también amante del cine, productor y escritor.

Su conocimiento de cómo funcionaba la industria cinematográfica le permitió establecer vínculos cercanos con Hollywood y, desde ahí, abrir un camino para que The Macallan comenzara a aparecer en diferentes producciones.

Cuando un whisky también cuenta una historia

Para The Macallan, estar dentro de una película, una serie o cualquier otro contenido audiovisual implica algo más que una botella sobre una mesa. La firma busca que el personaje, la escena y la manera en que se presenta el whisky tengan cierta correspondencia con sus propios códigos.

“Es sumamente importante que el personaje tenga los mismos valores que nosotros, que de The Macallan. ¿Cuáles son estos valores?, seriedad, responsabilidad. El ser un whisky con carácter, el ser un whisky pionero, el tener este prestigio, esta elegancia”, explicó Zambrano.

Eso también ayuda a entender por qué la casa mantiene cierta reserva al hablar de todas sus apariciones en pantalla. Existen películas, series y personajes vinculados con The Macallan, pero no todas esas colaboraciones pueden detallarse públicamente debido a cuestiones de derechos y compromisos comerciales.

La estrategia, en cambio, está en seleccionar cuidadosamente aquellos personajes que permiten contar una historia más amplia sobre la marca.

James Marsden, la nueva cara

Uno de ellos es James Marsden, actor y cantante estadounidense, quien recientemente protagonizó una colaboración con The Macallan en la que habla sobre la relación personal que ha construido con el whisky a lo largo de su vida.

En el relato aparece, incluso, una primera botella que compró para celebrar un momento importante de su carrera y, posteriormente, la manera en que esa afición terminó convirtiéndose en una experiencia compartida con su hijo.

La anécdota plantea una idea interesante: el whisky deja de ser solamente una bebida para convertirse en parte de determinados momentos personales.

“Un toque interesantísimo que sale en el video es que lo comparte ya con su hijo. Entonces, otra vez, más que un whisky, es un legado que The Macallan ha dejado en el mundo de la industria del cine. Es lo que nosotros podemos trascender para una persona, para un consumidor y en este caso, de padre a hijo”, enfatizó. 

James Bond y los personajes que trascienden

Sin embargo, si existe un personaje que permite explicar la longevidad de esta relación entre The Macallan y el cine, ese es James Bond.

Más que asociar la marca con un actor específico, Zambrano prefiere hablar del personaje como un icono que ha conseguido mantenerse vigente durante décadas. Desde Sean Connery hasta Pierce Brosnan y Daniel Craig, Bond ha cambiado de rostro, pero ha conservado determinados códigos que forman parte de su identidad.

“El personaje de James Bond es un claro ejemplo de la trascendencia cultural. Estamos hablando de un icono del cine, no nada más británico, sino mundial, que tiene más de 60 años y ha trascendido y nosotros hemos trascendido con él”.

La elección de Bond como referencia tampoco es casual. Para The Macallan, los personajes que mejor funcionan dentro de su universo son aquellos que comparten valores como carácter, sofisticación, responsabilidad, personalidad y una determinada atención por la manera de hacer las cosas.

La lógica es sencilla: así como un personaje necesita tener una identidad reconocible para permanecer vigente, un whisky también construye su reputación alrededor de aquello que lo hace diferente.

El whisky protagonista en The Macallan

Por otro lado, si hubiera que elegir una expresión que pudiera desempeñar el papel de protagonista dentro del portafolio de The Macallan, la respuesta de Zambrano es clara: The Macallan 18 Sherry Oak.

La expresión, elaborada principalmente con barricas de roble europeo sazonadas con jerez, concentra algunas de las características aromáticas y gustativas que la casa considera parte de su identidad. Entre las notas mencionadas durante la conversación aparecen café, cacao, chocolate, cuero y jengibre.

Su maduración de 18 años aporta además una dimensión distinta a la experiencia de degustación.

“Si me preguntáis cuál es nuestro flagship o cuál es el whisky que nos representa, sin duda alguna sería el The Macallan 18 Sherry Oak”, apunta.

En esta comparación entre whisky y cine, el 18 Sherry Oak podría entenderse como uno de esos protagonistas que no necesitan demasiada presentación: una expresión que resume buena parte de los códigos que The Macallan ha construido alrededor de su nombre.

Del personaje a la copa

La relación entre The Macallan y los personajes cinematográficos también tiene otra lectura. De acuerdo con Zambrano, elegir este whisky habla de una determinada manera de aproximarse al consumo.

“Cuando tomas una copa de The Macallan, te transmite elegancia, te transmite carácter, te transmite sofisticación, te transmite cultura porque si tienes en la mano una copa de The Macallan, entonces sabes lo que tienes en tu copa.”

Más allá del lenguaje de marca, detrás de esta idea existe una transformación en la manera en que las nuevas generaciones se acercan al whisky.

El consumidor actual, explica, ya no busca únicamente beber. Busca entender qué hay detrás de aquello que tiene en la copa, conocer su origen y encontrar una experiencia que justifique su elección.

Y ahí vuelve a aparecer una de las grandes historias de The Macallan: su proceso de producción.

Una nueva generación también está mirando

La conexión con Hollywood podría parecer, a primera vista, una estrategia dirigida a generaciones familiarizadas con los grandes personajes del cine. Sin embargo, The Macallan considera que su relación con la cultura popular puede seguir evolucionando.

El consumo de whisky también ha cambiado. Hoy existe un mayor interés por la coctelería, las experiencias, la gastronomía y las historias que acompañan a una bebida.

La propia marca ha explorado estos territorios a través de diferentes colaboraciones, entre ellas, su reciente proyecto con Handshake, que busca llevar el legado de The Macallan hacia nuevas expresiones de la coctelería y la cultura contemporánea.

La clave, según Zambrano, está en evolucionar sin perder aquello que ha definido a The Macallan durante más de dos siglos.

“Sin duda vamos a seguir trascendiendo en los personajes o íconos que vienen en el futuro”, afirma. “El ser único, el tener personalidad, el tener carácter, el tener maestría o hacer nuestro whisky de la manera en que lo hacemos, esta parte de ser tan meticulosos en nuestra manera de hacer las cosas, eso no cambia.”

Quizá ahí se encuentre la explicación de por qué The Macallan ha conseguido permanecer dentro de una conversación cultural que va mucho más allá del whisky.

Hollywood puede cambiar de actores, las series pueden sustituir a las películas como grandes fenómenos de audiencia y los hábitos de consumo pueden transformarse, pero una marca que consigue conservar una identidad reconocible y por ello tiene mayores posibilidades de seguir formando parte de esas nuevas historias.