
Cada año, alrededor del Día Internacional de la Mujer, muchas marcas aprovechan el momento para lanzar campañas especiales. Pero hay algunas que han convertido la fecha en una plataforma de conversación constante. Ese es el caso de Pomellato, la maison italiana de joyería que desde hace casi una década impulsa Pomellato for Women, una iniciativa que combina visibilidad, activismo y diálogo social.
En 2026, la firma presenta la novena edición de esta campaña, poniendo el foco en un tema del que todavía se habla poco: la violencia económica contra las mujeres. Y lo hace con un mensaje directo: la independencia financiera no es solo una cuestión de dinero, sino de dignidad, elección y libertad.
Pomellato y el Día Internacional de la Mujer: una conversación que evoluciona
Desde Milán, la maison vuelve a utilizar su plataforma para abordar una forma de violencia de género que, aunque frecuente, suele permanecer en silencio. Para desarrollar la campaña, la marca se apoyó en una investigación realizada junto a la SDA Bocconi School of Management, que analiza cómo el control financiero puede convertirse en una herramienta de dominación dentro de las relaciones.
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El estudio identifica tres patrones que se repiten con frecuencia:
- Restricción: limitar o vigilar el acceso al dinero o a las decisiones financieras.
- Sabotaje: obstaculizar estudios, trabajo o cualquier oportunidad que permita independencia económica.
- Explotación: utilizar los ingresos o recursos de una mujer para reforzar un desequilibrio de poder.
A menudo estas dinámicas empiezan de forma gradual —a veces incluso disfrazadas de protección o apoyo— hasta que terminan afectando la autonomía personal.
Un video con voces de distintos mundos
Para llevar el mensaje a una audiencia global, Pomellato creó un video coral que reúne a figuras del cine, el deporte, la moda y el emprendimiento. En el centro aparece la actriz y activista Jane Fonda, quien desde hace años es embajadora de Pomellato for Women.
Junto a ella participan actrices como Kerry Washington y Michelle Monaghan, así como figuras del cine italiano como Benedetta Porcaroli y Isabella Ferrari.
El elenco también incorpora miradas de otras generaciones y sectores: la modelo y activista Amelia Gray, la emprendedora social Sara Nuru, la líder tecnológica Angélique Gérard y la capitana de la selección japonesa de voleibol Mayu Ishikawa.
A ellos se suman dos voces masculinas que participan como aliados en la conversación: el actor y director español Paco León y el atleta olímpico Andy Díaz Hernández.
El resultado es un manifiesto colectivo donde cada uno describe cómo opera la violencia económica y por qué reconocerla es el primer paso para desmantelarla.
Romper el silencio, ladrillo a ladrillo
La narrativa del video gira alrededor de una idea sencilla: el silencio es uno de los principales aliados de la violencia económica.

A lo largo del film, las voces del elenco van desarmando ese muro simbólico, explicando cómo el control financiero puede aparecer lentamente dentro de una relación y cómo esa dependencia termina limitando las opciones de vida.
El mensaje también subraya algo importante: hablar del tema no es una guerra entre géneros, sino un paso necesario hacia una sociedad más equitativa.
Apoyo real más allá de la campaña
Además de generar conversación, Pomellato mantiene su respaldo a organizaciones que trabajan directamente con mujeres afectadas por violencia doméstica.
Entre ellas está CADMI (Casa di Accoglienza delle Donne Maltrattate), el primer centro antiviolencia para mujeres de Milán, y FreeFrom, organización estadounidense respaldada por la Kering Foundation que desarrolla programas de seguridad financiera a largo plazo para sobrevivientes de violencia doméstica.

La independencia financiera como base de la libertad
La campaña de este año resume su mensaje en una idea clara: la independencia financiera no es solo economía, es autonomía personal.
Tener acceso a recursos, poder tomar decisiones económicas y construir estabilidad propia puede cambiar el rumbo de una vida. Y, como insiste la iniciativa de Pomellato, cuando las mujeres alcanzan esa libertad, el impacto no se queda en lo individual: beneficia a comunidades enteras.
En su novena edición, Pomellato for Women vuelve a demostrar que una campaña de marca también puede convertirse en un espacio para abrir conversaciones necesarias. Y en este caso, la conversación empieza con algo muy simple: nombrar lo que muchas veces permanece invisible.