
Con más la mitad de sus componentes fueron rediseñados, llega el nuevo Mercedes-Benz Clase S para dejar un mensaje claro: celebrar 140 años de historia del automóvil no es mirar atrás, es perfeccionar lo que sigue marcando el estándar. En esta actualización, la marca se encargó de hacer un vehículo más refinado, más inteligente y más personalizable. El resultado es un sedán de súper lujo que se reconoce por su nueva firma luminosa, se vive con una experiencia digital más intuitiva y se disfruta con detalles de confort pensados para viajar —o trabajar— con calma total.
Y es que Mercedes hoy entiende, como nadie, que el lujo ya no se trata solo de lo que se ve: se trata de cómo se siente. Y este Clase S con su MBUX Superscreen, un sistema operativo propio (MB.OS) y un compartimento trasero que puede convertirse en sala de juntas sobre ruedas, marcan una clara apuesta por una experiencia más conectada, más cómoda y más a la medida. Todo con el sello que lo ha convertido en referencia: presencia elegante por fuera y bienestar absoluto por dentro.
Qué hace diferente al nuevo Clase S
Mercedes-Benz presenta esta evolución como la actualización más amplia dentro de una sola generación del Clase S. En la práctica, eso se traduce en un sedán que se siente más refinado, más conectado y más enfocado en el confort moderno, sin perder esa idea que la marca describe como “Welcome Home”.
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El Clase S siempre ha sido el modelo que marca el tono en su segmento. Pero esta vez el enfoque está muy claro: hacer que el lujo se note desde afuera, se viva desde adentro y se sienta en cada trayecto, con una combinación muy específica de diseño, digitalización y bienestar.



Desde el primer vistazo, el nuevo Clase S busca que lo reconozcas incluso antes de ver el emblema. La marca apuesta por una identidad luminosa mucho más protagonista:
- Faros DIGITAL LIGHT de última generación, con un nuevo diseño de doble estrella
- Tecnología de micro-LED, con un campo de iluminación de alta resolución mayor (alrededor de un 40% más)
- Parrilla iluminada, ahora 20% más grande
- Y por primera vez, una estrella Mercedes iluminada opcional en el cofre
El resultado es un Clase S con una presencia más marcada, más contemporánea, y con esa estética que combina estatus con precisión técnica.
Un auto que se actualiza como un smartphone
Uno de los cambios más importantes no es visible… pero lo mueve todo. El nuevo Clase S integra MB.OS, el sistema operativo desarrollado específicamente por Mercedes-Benz, descrito como una “supercomputadora” que conecta todos los dominios del vehículo en un solo entorno inteligente.
¿Lo mejor? Está vinculado a la Mercedes-Benz Intelligent Cloud, lo que permite actualizaciones inalámbricas (over-the-air) para numerosas funciones. En otras palabras: el Clase S no se queda “como salió de fábrica”, sino que puede mantenerse vigente y optimizado con el tiempo.

En un sedán de súper lujo, la tecnología no debería sentirse complicada. Y Mercedes lo entiende: el nuevo Clase S incorpora MBUX Superscreen de serie junto con la última generación del sistema MBUX, que suma:
- Asistente virtual “Hey Mercedes” basado en inteligencia artificial, con diálogo más natural
- Una interfaz Zero Layer mejorada (menos pasos, más acceso directo)
- Navegación MBUX Surround basada en Google Maps
- La intención es clara: que la experiencia digital sea más fluida, más intuitiva y menos “técnica” para el usuario.
- “Sala de juntas sobre ruedas”: el asiento trasero como nuevo centro de poder
Si el conductor disfruta, el pasajero trasero aquí directamente domina. El nuevo Clase S lleva el concepto de lujo ejecutivo a un punto muy literal con el compartimento trasero First-Class, que integra:
- Dos pantallas de 13.1 pulgadas
- Dos controles remotos MBUX desmontables
- Videoconferencia integrada
Esto convierte la parte trasera en un espacio que puede ser oficina, lounge o refugio personal, dependiendo del momento. Es una visión muy actual del lujo: no solo comodidad, también conectividad y privacidad.
Confort total al interior

El lujo moderno no siempre es más brillante: muchas veces es más cómodo. Y el Clase S sube el estándar con detalles pensados para el día a día, incluyendo:
- Cinturón de seguridad calefactable
- Control digital de ventilación
- Nuevo filtro de aire eléctrico
- ENERGIZING AIR CONTROL, para mejorar la atmósfera interior
Son esas funciones que, una vez que existen, se vuelven difíciles de “desver” en el segmento.
Manejo suave y electrificado
Mercedes-Benz mantiene la promesa de una conducción refinada con una gama de opciones de propulsión electrificadas:
- Motores V8
- Seis cilindros gasolina y diésel
- Híbrido enchufable
Además, el confort de marcha se refuerza con sistemas ya característicos del modelo, como:
- Suspensión AIRMATIC
- el sistema opcional E-ACTIVE BODY CONTROL
- Dirección en el eje trasero de serie de 4.5°, con hasta 10° opcional, para mejorar agilidad y maniobrabilidad
El objetivo es que el auto se sienta grande cuando debe serlo (en presencia) y sorprendentemente ágil cuando toca moverse en ciudad.
Seguridad inteligente
En el Clase S, la seguridad no se negocia: se perfecciona. Esta nueva evolución mantiene el liderazgo histórico de Mercedes-Benz con un sistema de retención adaptativo mejorado, que incluye:
- Pretensores de cinturón PRE-SAFE® Impulse
- Hasta 15 bolsas de aire
Un enfoque que busca protección real para todos los ocupantes, en cada asiento, no solo en las plazas delanteras.
Opciones de personalización
Si algo define el lujo actual es la personalización. Y en el nuevo Clase S, eso se vuelve casi un lenguaje propio gracias a MANUFAKTUR Made to Measure (Hecho a la medida):
- Más de 150 colores exteriores
- Más de 400 combinaciones de colores interiores
- Asesoría personalizada uno a uno
La idea es simple: que el Clase S deje de ser “un modelo” y se convierta en una pieza creada para una persona.

El nuevo Clase S, en una frase: más refinado, más digital, más a tu medida
Mercedes-Benz presenta este Clase S como el ícono que mejor resume sus 140 años de historia: ingeniería, artesanía y esa sensación de llegar a un espacio propio. Pero en esta actualización el mensaje es más claro que nunca: el lujo ya no se trata solo de materiales o presencia, sino de cómo el auto se adapta a tu vida.
Y ahí está la diferencia frente a sus antecesores: este Clase S no solo eleva el estándar… lo moderniza.