
El lujo hoy en día ya no se define únicamente por la posesión de un objeto extraordinario. También importa la personalización que existe detrás de cada objeto, las historias que puede contar y aquello que conecta con el cliente de manera directa. Con esta idea como punto de partida, Range Rover inauguró SV Studio en Ciudad de México, un espacio temporal que explora una visión del lujo centrada en las elecciones personales y en la posibilidad de hacer algo verdaderamente propio.
Bajo el concepto The Art of Individuality, este proyecto toma como referencia la filosofía de Range Rover SV, la categoría más exclusiva de la marca, para trasladar sus principios a un entorno que va más allá del automóvil. Durante los próximos meses, el Studio reunirá a figuras de distintas disciplinas creativas y culturales en encuentros privados por invitación, con una programación que evolucionará a través de nuevas colaboraciones.
La propuesta gira alrededor de cuatro principios: criterio, calidad, atención al detalle y personalización. Son los mismos que intervienen en la configuración de un vehículo SV, desde la elección de materiales y acabados hasta las posibilidades de diseño que permiten reflejar las preferencias de cada propietario. En este espacio, esas ideas encuentran otras formas de expresión.
“Range Rover SV y SV Studio comparten una visión del lujo basada en el criterio, la calidad, la atención al detalle y la personalización. Hoy, el lujo evoluciona hacia una expresión más individual, donde cada elección permite crear algo verdaderamente propio”, explica Raúl Peñafiel, CEO de JLR México, LATAM y Caribe.

The Art of Individuality: una experiencia a la medida
En el centro del proyecto está una idea: la exclusividad también consiste en tener la libertad de elegir. En Range Rover SV, esta filosofía se manifiesta a través del diseño, los materiales, la tecnología y las configuraciones disponibles. Mediante el programa Bespoke, estas posibilidades se amplían para crear vehículos que responden a los gustos y preferencias de cada cliente.
SV Studio traslada esa lógica al universo creativo y cultural. En lugar de limitar la experiencia a la presentación de un producto, propone un lugar para descubrir conexiones entre disciplinas, explorar distintas perspectivas y acercarse a nuevas expresiones del diseño.

“SV Studio nos permite explorar la individualidad desde distintas disciplinas y descubrir nuevas conexiones entre diseño, cultura y una visión del lujo cada vez más personal”, señala Montserrat Martínez, Brand & Product Director de JLR México, LATAM y Caribe.
Esta visión también se materializa en Range Rover SV Black, presentado por primera vez en México durante la apertura del Studio. Su estética completamente negra pone el acento en las proporciones, los materiales y los acabados, y muestra cómo las decisiones de configuración pueden transformar la personalidad de un vehículo sin apartarse de la identidad de la familia SV.
El diseño como punto de partida
El espacio fue concebido por el arquitecto y diseñador Alberto Rigoletti, quien retomó algunos de los códigos visuales de Range Rover para trasladarlos a una experiencia arquitectónica. La proporción, la precisión, la materialidad y el cuidado de los detalles guiaron el desarrollo de un entorno en el que la arquitectura, el mobiliario, la imagen y el sonido forman parte de un mismo recorrido.

“Buscamos que cada elemento de SV Studio transmitiera una sensación y reflejara la precisión, la materialidad y la atención al detalle de Range Rover SV”, explica Rigoletti.
En el interior, distintas colaboraciones amplían esa lectura del diseño. El mobiliario de Adhoc y Barón y Vicari aporta textura y carácter; Jo Malone y TANE suman sus propias expresiones creativas; mientras que las pantallas de Hisense presentan una obra digital del artista mexicano Josué Ibáñez. El sistema de sonido electrostático de MartinLogan incorpora otra dimensión sensorial a la experiencia.
El resultado no busca reproducir literalmente el interior de un Range Rover, sino traducir sus códigos a un espacio donde los materiales, las formas y los estímulos construyen una narrativa propia.
Una programación que evoluciona
SV Studio también se concibe como una plataforma en movimiento. Hasta mediados de diciembre, el espacio recibirá a voces del diseño, la cultura y los negocios, quienes participarán en encuentros creados a partir de sus disciplinas y puntos de vista. En lugar de seguir una agenda rígida, cada colaboración incorporará nuevos contenidos y formatos.
Con esta iniciativa, Range Rover amplía su acercamiento a los clientes y explora una relación que no termina en el momento de compra. La personalización del automóvil se convierte aquí en el punto de partida para una conversación más amplia sobre diseño, identidad y cultura.