
En muchos autos de más de un millón de dólares, la parte trasera está pensada como una extensión de una suite privada: dos asientos, pantallas, mesas, sistemas de entretenimiento y, en algunos casos, funciones de masaje. El DARTZ Nightshark decidió hacer algo completamente distinto.
La firma letona DARTZ tomó su interpretación real del vehículo que aparece en GTA Online y convirtió el habitáculo posterior en una especie de cabina de videojuego para un solo jugador. En lugar de una banca trasera, hay un único asiento: un antiguo asiento de eyección de un avión de combate, reacondicionado para uso automotriz.
La idea es tan sencilla como circular: conducir el Nightshark desde el interior del Nightshark. El proyecto nació de una relación que comenzó en el mundo digital. Los diseños de DARTZ ayudaron a inspirar el Nightshark virtual y, posteriormente, un cliente de la firma encargó una interpretación física del automóvil.
Ahora, la compañía lleva esa relación un paso más lejos al convertir el propio vehículo en el espacio desde el que se puede conducir su versión digital.
Un asiento de eyección
El elemento central del interior es el antiguo asiento de un avión de combate. DARTZ conservó buena parte de su estructura aeronáutica, incluidos los mecanismos expuestos, los rieles y el arnés de cinco puntos, aunque su función de eyección ya no está activa.
El resultado conecta el automóvil con otra parte del imaginario de GTA: no solamente los coches, sino también los aviones de combate, helicópteros, barcos, tanques y armas que forman parte del universo del videojuego.

Incluso el cinturón de seguridad fue reinterpretado. En lugar de una hebilla convencional, el arnés incorpora una rueda metálica inspirada en el menú de selección de armas de GTA. Está grabada con diferentes posiciones para representar una granada, pistola, Uzi, rifle, francotirador, lanzador, escopeta y combate cuerpo a cuerpo.
En el respaldo aparece además un cráneo de DARTZ, mientras que diferentes puertos para armas forman parte de la arquitectura del habitáculo.
Una sala de videojuegos
Frente al asiento se instaló una gran pantalla de baja latencia que ocupa el campo de visión del pasajero. La consola de última generación queda oculta detrás de los paneles del interior, al igual que el cableado y el resto del hardware necesario para jugar.
DARTZ todavía no ha revelado si la configuración utiliza PlayStation o Xbox. La experiencia también contempla diferentes maneras de utilizar el sistema. Una permite permanecer conectado mediante internet satelital; otra desconecta las transmisiones externas y deja al usuario únicamente con el asiento, la pantalla, el sonido y el videojuego. Una tercera transforma la pantalla en un monitor para las cámaras instaladas alrededor del vehículo.
Así, el cambio entre mundos es prácticamente inmediato: de la representación virtual del Nightshark a lo que sucede realmente alrededor del automóvil.
El sistema de audio integrado se complementa con unos audífonos electrostáticos de Metaxas & Sins, cuyo diseño incorpora un cráneo y un tourbillon suizo como parte de su estructura.
Una cabina neón
La estética también cambia dependiendo del modo elegido. En condiciones normales, el interior está dominado por tonos marfil, alfombras de pelo largo, paneles de techo tapizados, compartimentos con acabado de madera y superficies de apariencia similar al cuero exótico, acompañadas por cristales oscuros para privacidad.

Al activar la iluminación, el ambiente cambia. Tonos cian y rosa recorren el techo, el asiento, la pantalla y los componentes expuestos del antiguo asiento de combate. La transformación convierte un habitáculo de apariencia casi tradicional en una cabina de videojuego para una sola persona.
Lujo sin piel animal
Los materiales también forman parte de la historia del Nightshark. El proyecto utiliza superficies de apariencia similar a las pieles de tiburón y cocodrilo, pero sin recurrir a estos animales.
El cliente pidió expresamente que el proyecto no utilizara piel animal, pese a conocer la historia de DARTZ y sus anteriores experimentos con materiales exóticos.
Para conseguirlo, la firma recurrió a materiales de tapicería de origen animal-free, desarrollados con superficies de ingeniería para aplicaciones automotrices y componentes de base biológica y vegetal.
La intención, según DARTZ, era conservar la textura, suavidad y apariencia asociadas tradicionalmente con los materiales exóticos sin utilizar piel de tiburón, cocodrilo u otros animales.
En el asiento de combate esa idea adquiere una dimensión particular: tecnología aeronáutica y mecanismos expuestos conviven con una tapicería de apariencia crocodiliana, pero sin utilizar piel de cocodrilo.
El Nightshark en la vida real
Fundada en Letonia por Leonard F. Yankelovich, DARTZ ha construido buena parte de su identidad alrededor de vehículos de diseño poco convencional. Sus automóviles han aparecido en películas como The Dictator, The November Man y Die Hard, además de haber sido asociados con clientes de alto perfil.
El Nightshark sigue esa misma filosofía, aunque aquí el concepto es especialmente autorreferencial: un vehículo inspirado por un automóvil virtual que ahora incorpora dentro de sí mismo un espacio para conducir esa versión digital.
El proyecto, valuado en más de un millón de dólares, tiene previsto presentarse de manera independiente en Miami durante la semana del lanzamiento anunciado de GTA VI, previsto para noviembre de 2026.