El impactante nuevo color del INFINITI QX65 incorpora oro real

Antes de hablar de potencia o interiores, el nuevo QX65 plantea otra conversación: cómo un color puede cambiar la presencia completa de un auto. INFINITI apuesta por algo poco común en la industria: integrar oro real en la pintura. Así surge el Sunfire Red, un tono que no pasa desapercibido, incluso en reposo.

El lanzamiento del QX65 2027 marca un momento importante para INFINITI, no solo por tratarse de una nueva propuesta dentro de su portafolio, sino por la manera en que introduce un elemento clave en su identidad: el color.

El tono Sunfire Red

Bajo el nombre Sunfire Red, la marca presenta un acabado que combina un rojo profundo con partículas microscópicas de vidrio recubiertas de oro, creando un efecto visual que cambia según la luz y el ángulo.

No es un recurso superficial. El desarrollo de este tono implicó un proceso técnico mucho más complejo de lo habitual. La pintura utiliza una aplicación tricapa —base, capa intermedia con partículas doradas y acabado transparente— para lograr la profundidad necesaria sin perder el brillo del oro.

El resultado es un color que no se “aplana” con la luz, sino que mantiene una presencia constante en distintas condiciones.

También hay una intención clara detrás de esta decisión. Mientras gran parte de la industria ha migrado hacia grises, blancos y negros, INFINITI apuesta por una paleta más expresiva. Sunfire Red no busca ser discreto; busca definir el carácter del vehículo desde el primer vistazo.

El INFINITI QX65

Esa misma lógica se refleja en los detalles del diseño. El QX65 combina una postura amplia con una línea de techo tipo fastback, lo que le da un perfil más dinámico dentro del segmento.

En ese contexto, el color no solo acompaña, sino que enfatiza las superficies y líneas del vehículo.

Hay, además, un guiño interesante hacia la herencia de la marca. El uso de partículas de oro en la pintura recuerda a soluciones vistas anteriormente en el Nissan GT-R, aunque aquí el enfoque es distinto: menos radical, más refinado, pero igualmente intencional.

Incluso en producción, el nivel de exigencia aumenta. El manejo del oro como material requiere protocolos específicos de seguridad y control, y cada unidad recibe varias capas de pintura para asegurar consistencia en el acabado. Es un proceso más lento, pero coherente con el tipo de producto que INFINITI quiere posicionar.

El QX65 llegará con nueve opciones de color, pero Sunfire Red es, sin duda, el que mejor explica hacia dónde quiere ir la marca: un lujo que no depende de la discreción, sino del detalle bien ejecutado.