
El CLA siempre ha sido una declaración de estilo dentro de la gama Mercedes-Benz. Ahora, en su nueva versión híbrida, suma una capa adicional: la inteligencia. No solo por su sistema de propulsión electrificado, sino por una arquitectura digital que aprende, se actualiza y acompaña al conductor en cada trayecto, redefiniendo la experiencia premium desde la sutileza.
Este vehículo reinterpreta el lujo contemporáneo con una mezcla equilibrada de diseño atlético, tecnología inteligente y eficiencia electrificada. Un sedán que avanza hacia la sustentabilidad sin perder el pulso emocional que distingue a la firma alemana.
Desde su silueta estilizada hasta su manera de desplazarse casi sin hacerse notar en entornos urbanos, el CLA híbrido propone una movilidad más refinada y alineada con las exigencias actuales.
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Electrificación que se siente… pero no se oye
En ciudad, el CLA híbrido puede moverse únicamente con energía eléctrica cuando la situación lo permite. Arranca en silencio, se desliza con suavidad y recupera energía mientras circula, todo de forma casi imperceptible para el conductor. La transición entre el motor eléctrico y el de combustión está pensada para no interrumpir el ritmo del viaje.

Esta experiencia es posible gracias a un sistema híbrido de 48 voltios que integra motor eléctrico, transmisión automática de doble embrague y una batería compacta de ion-litio. El resultado es una conducción fluida, eficiente y especialmente agradable en el uso diario, donde el confort se mide en pequeños detalles.
Inteligencia que evoluciona contigo
El nuevo CLA híbrido es, ante todo, un auto conectado. Su arquitectura digital está basada en MB.OS, el sistema operativo propio de Mercedes-Benz, que permite actualizaciones remotas para distintas funciones del vehículo. Como un smartphone, el auto puede mejorar con el tiempo.
El sistema MBUX de cuarta generación incorpora inteligencia artificial desarrollada junto a Microsoft y Google, capaz de mantener conversaciones naturales, entender el contexto y adaptarse al conductor. Más que un asistente, se comporta como un copiloto digital que aprende, recuerda y sugiere.
La navegación, basada en Google Maps, suma gráficos en 3D y vistas en tiempo real del entorno, integrando información visual y asistencia a la conducción de forma intuitiva.
Un interior que privilegia la luz y la calma
Puertas adentro, el CLA híbrido apuesta por una atmósfera abierta y tecnológica. El techo panorámico de cristal fijo amplifica la sensación de espacio, mientras que la cabina se organiza alrededor de grandes superficies digitales.

De forma opcional, el MBUX Superscreen se extiende a lo ancho del tablero con tres pantallas integradas bajo un mismo cristal, incluyendo una dedicada al pasajero delantero con acceso a contenidos de entretenimiento. Todo funciona con gráficos avanzados y una respuesta visual fluida, pensada para acompañar, no distraer.
El nuevo volante multifunción recupera controles físicos clave, como rodillos y balancines, una decisión que responde a la ergonomía y al uso real del conductor.
Diseño con identidad híbrida
A nivel estético, el CLA híbrido mantiene una imagen cercana a la versión eléctrica, pero introduce detalles propios. La parrilla frontal con patrón de estrellas Mercedes-Benz en acabado cromado y contorno iluminado marca su personalidad, mientras que los grupos ópticos —con firmas luminosas en forma de estrella— refuerzan su presencia tanto de día como de noche.

Es un diseño que no busca llamar la atención de manera estridente, sino comunicar precisión, modernidad y coherencia con su propuesta tecnológica.
El Mercedes-Benz CLA híbrido no pretende redefinir el lujo, sino adaptarlo. Combina eficiencia, conectividad y diseño en un formato accesible dentro del universo premium, pensado para quienes valoran la innovación, pero también la experiencia.
Un sedán que avanza hacia el futuro con discreción, inteligencia y una clara intención: hacer del camino algo más simple, más silencioso y mejor conectado con el presente.