
U-Boat Worx generó grandes expectativas con el Super Sub. La compañía holandesa, con bastante audacia, lo calificó como el sumergible privado más rápido y avanzado del mundo incluso antes de su lanzamiento. Afortunadamente, el nuevo buque insignia está cumpliendo con las expectativas.
El Super Sub acaba de completar sus pruebas en el mar, y los ingenieros confirman que es, sin duda, el sumergible más rápido y de mayor tecnología del mercado. Las intensas pruebas, realizadas en aguas cercanas a Curazao, consistieron en una serie de exigentes maniobras para validar su propulsión, manejo, controles de aviónica y sistemas de seguridad a bordo. Según U-Boat Worx, su comportamiento se asemeja más al de un vehículo de alto rendimiento que al de una embarcación submarina tradicional. Podríamos describirlo como el superdeportivo de los submarinos.
Presentado por primera vez en 2021, el Super Sub cuenta con un casco en forma de gota y una avanzada configuración de alas que genera sustentación hidrodinámica manteniendo la estabilidad. Esto se traduce en un suave avance que, según el astillero, transforma el descenso típico en una experiencia similar al vuelo submarino. Además de los movimientos básicos hacia adelante, arriba y abajo, el Super Sub puede desplazarse lateralmente y realizar descensos de 45 grados o giros bruscos a gran profundidad. Esto facilita la navegación entre arrecifes y naufragios.

En cuanto a potencia, el Super Sub cuenta con un motor eléctrico, una batería de litio de 62 kWh y cuatro propulsores con una potencia total de 100 kW que, en conjunto, le permiten alcanzar una velocidad máxima de nueve nudos. (Esta cifra parece haber sido revisada respecto a los 10 nudos anunciados en comunicados de prensa anteriores). Es más rápido que sus competidores (la mayoría de los submarinos personales alcanzan unos tres nudos) e incluso más rápido que un delfín (que nada a unos siete nudos). Además, tiene una profundidad operativa de 300 metros (1000 pies) y un alcance de hasta 10 millas náuticas, lo que lo hace ideal para la exploración de las profundidades marinas.
Dentro de la burbuja de acrílico hay dos asientos delanteros para pasajeros y un asiento trasero para el piloto, lo que permite al propietario y/o a sus invitados disfrutar de una vista panorámica ininterrumpida del océano. Los tres asientos están equipados con cinturones de seguridad de cinco puntos que garantizan la seguridad de todos a alta velocidad.
La sofisticada arquitectura de seguridad también debería tranquilizar a los marineros. La embarcación está equipada con todo lo necesario, desde un sistema de sonar de alta precisión que escanea continuamente el lecho marino hasta un interruptor de hombre muerto que fuerza el ascenso automático si el piloto queda incapacitado. El interior también cuenta con una pantalla táctil que muestra todos los datos de navegación relevantes.
El primer Super Sub se entregará a su propietario en las próximas semanas.