Mercedes-AMG apuesta por el futuro del motor V8 en sus nuevos SUV

En una industria donde la electrificación gana terreno a gran velocidad, Mercedes-AMG ha decidido reforzar uno de los elementos más representativos de su identidad: el motor V8. La firma alemana presentó los nuevos Mercedes-AMG GLE 63 S y Mercedes-AMG GLS 63 modelo 2027, dos SUV que estrenan una versión profundamente actualizada de su conocido bloque V8 biturbo de 4.0 litros.

Más allá de un simple aumento de potencia, la renovación se enfoca en hacer que este motor siga siendo relevante frente a las exigencias actuales de eficiencia, emisiones y tecnología, sin renunciar a las sensaciones que históricamente han caracterizado a AMG.

El V8 entra en una nueva etapa

El protagonista de esta actualización es el nuevo motor AMG M177 EVO. Aunque conserva la arquitectura V8 biturbo de 4.0 litros, incorpora una serie de modificaciones internas que buscan mejorar la respuesta, la eficiencia y el comportamiento general del conjunto.

Entre los cambios más relevantes destaca la adopción de un cigüeñal plano, una solución técnica que reduce las masas giratorias del motor y permite una aceleración más rápida. A esto se suman un nuevo árbol de levas de admisión, un sistema de inyección optimizado y una revisión completa del sistema de escape y tratamiento de emisiones.

El resultado son 603 caballos de fuerza y 627 lb-pie de torque, disponibles en un amplio rango de revoluciones, una cifra que se mantiene respecto a la generación anterior, pero con una entrega de potencia más refinada y una respuesta más inmediata al acelerador.

La electrificación también llega al V8

Aunque el corazón de estos modelos sigue siendo un motor de combustión tradicional, Mercedes-AMG incorporó tecnología híbrida ligera para complementar su funcionamiento.

El sistema utiliza un generador de arranque integrado de nueva generación, conocido como ISG 2.0, alimentado por una red eléctrica de 48 voltios. Este componente aporta potencia adicional durante las aceleraciones, especialmente a bajas revoluciones, y contribuye a mejorar la eficiencia mediante funciones como la recuperación de energía y el sistema de arranque y parada automática.

La asistencia eléctrica puede aportar hasta 23 caballos de fuerza adicionales y 250 Nm de torque en momentos puntuales, ayudando a que la entrega de potencia sea más inmediata.

Prestaciones de deportivo en formato SUV

Los números reflejan el enfoque de estos modelos. El Mercedes-AMG GLE 63 S acelera de 0 a 96 km/h en 3.6 segundos, mientras que el AMG GLS 63 lo hace en 3.9 segundos.

Sin embargo, la apuesta de AMG no se limita a la potencia en línea recta. Ambos vehículos incorporan una suspensión neumática AMG RIDE CONTROL+ con amortiguación adaptativa que ajusta constantemente su comportamiento según las condiciones del camino y el modo de conducción seleccionado.

Además, el sistema AMG ACTIVE RIDE CONTROL utiliza estabilizadores electromecánicos activos capaces de analizar la superficie del camino hasta mil veces por segundo para reducir los movimientos de la carrocería en curvas o terrenos irregulares.

En términos prácticos, esto significa que un SUV de gran tamaño puede ofrecer una conducción más precisa y estable sin sacrificar comodidad durante los trayectos diarios.

Un diferencial que reparte la potencia de forma inteligente

Otra de las novedades técnicas relevantes es el diferencial trasero autoblocante controlado electrónicamente, integrado de serie en ambos modelos.

Este sistema distribuye el torque entre las ruedas traseras según las necesidades de cada situación, mejorando la tracción en curvas, aceleraciones intensas o superficies con poca adherencia. También trabaja en conjunto con la tracción integral AMG Performance 4MATIC+, que puede variar continuamente la distribución de potencia entre ambos ejes.

La combinación busca optimizar tanto el rendimiento dinámico como la seguridad en diferentes condiciones de manejo.

Tecnología y personalización en el interior

En el habitáculo, Mercedes-AMG incorporó la nueva generación de su sistema operativo MB.OS, que ofrece gráficos de alta resolución e información específica para conducción deportiva.

Los conductores pueden consultar datos como distribución de torque, fuerzas G y parámetros detallados del motor a través de las pantallas digitales.

La personalización también adquiere mayor protagonismo mediante el programa MANUFAKTUR, que amplía las opciones de pintura exterior, acabados y materiales interiores para quienes buscan configuraciones más exclusivas.

Un mensaje claro para los aficionados al V8

La llegada de los nuevos Mercedes-AMG GLE 63 S y GLS 63 deja ver que, al menos por ahora, el motor V8 sigue teniendo un lugar importante dentro de la estrategia de AMG.

La actualización del M177 EVO no busca únicamente mantener vivo un propulsor emblemático. También representa un esfuerzo por adaptarlo a una nueva realidad tecnológica y regulatoria, combinando soluciones mecánicas tradicionales con sistemas de electrificación ligera.

En un momento en que gran parte de la industria redefine su futuro, Mercedes-AMG apuesta por demostrar que todavía existe margen para evolucionar uno de los motores más reconocibles de la historia reciente del automóvil.