Nacido en las pistas, el Ford Mustang Dark Horse SC es el nuevo heredero de la familia Mustang

Durante años, el Shelby GT500 reinó como el Mustang más feroz jamás construido. Sus 760 caballos de fuerza marcaron una era…, hasta que el GTD elevó el listón con 815 hp y una ambición claramente inspirada en la pista. Ahora, Ford vuelve a sacudir la jerarquía con una nueva bestia: el Mustang Dark Horse SC.

Presentado esta semana, el Dark Horse SC toma como base el ADN más radical del pony car y lo lleva a un nuevo territorio gracias a un motor V-8 de 5.2 litros supercargado, una configuración que inevitablemente remite al legendario Shelby GT500.

Aunque Ford aún no ha revelado la cifra oficial de potencia, todo apunta a que este nuevo Mustang se mueve cómodamente en la órbita de los 800 caballos de fuerza, una cifra que lo coloca entre los muscle cars más extremos jamás concebidos por la marca.

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Un Mustang nacido en las pistas

Desarrollado por Ford Racing, el Mustang Dark Horse SC no es una simple evolución estética ni una edición especial más: es la traducción directa de la experiencia en competición a un modelo homologado para la calle.

En su desarrollo confluyen dos mundos clave para la marca: el aprendizaje del Mustang GT3, protagonista en las pistas, y las tecnologías del Mustang GTD, el superdeportivo con el que Ford dejó claro que puede mirar de frente a Europa.

El objetivo es ambicioso y explícito: desafiar a los deportivos premium europeos, no solo en cifras de potencia, sino en comportamiento dinámico, aerodinámica y resistencia en circuito.

Bajo el capó, el V8 5.2 litros sobrealimentado se acopla a una transmisión de doble embrague de siete velocidades, pensada para ofrecer cambios rápidos y precisos. El sonido del motor —un rugido visceral que muchos rivales han abandonado en favor de soluciones más silenciosas— sigue siendo parte central de la experiencia Dark Horse SC.

Pero la verdadera diferencia está en el trabajo integral del chasis. El modelo incorpora amortiguadores MagneRide de nueva generación, resortes más rígidos, barras estabilizadoras revisadas, componentes de suspensión forjados y una barra estructural ligera de magnesio que reduce peso y aumenta rigidez. Cada ajuste busca acercar la sensación de manejo a la de un auto de carreras, sin perder la usabilidad en calle.

Más potencia, opcional

Para quienes buscan ir aún más lejos, Ford ofrece un Track Pack opcional que transforma al Dark Horse SC en un auténtico devorador de circuitos.

Este paquete incluye frenos Brembo de carbono-cerámica, neumáticos Michelin Pilot Sport Cup 2 R desarrollados en conjunto con Ford Racing, llantas de fibra de carbono y una calibración específica de la suspensión. El resultado es una reducción de peso cercana a los 68 kg y niveles de tracción propios de un superdeportivo.

La aerodinámica también juega un papel clave. La nueva trompa, el capó de aluminio con grandes salidas de aire, el difusor trasero revisado y el sistema de protección inferior optimizan tanto la refrigeración como la carga aerodinámica. Con el Track Pack, el Dark Horse SC puede generar alrededor de 281 kg de downforce trasero a 290 km/h, una cifra impensable para un Mustang de generaciones pasadas.

El interior

En el interior, la filosofía es clara: funcionalidad antes que ornamento. El volante de base plana heredado del GTD, los detalles en Alcántara y fibra de carbono y las butacas Recaro opcionales refuerzan la sensación de estar al mando de algo especial. Las opciones de personalización —desde paquetes en fibra de carbono hasta ediciones especiales Track Pack Special Edition— permiten llevar el concepto aún más lejos.

El Ford Mustang Dark Horse SC llegará al mercado estadounidense a partir del segundo trimestre de 2026 y se suma a una de las gamas de performance más completas en la historia del modelo.

Más que un sucesor espiritual del Shelby GT500, este Dark Horse representa una nueva etapa: la de un Mustang que ya no solo presume potencia, sino que piensa, frena y gira como un auto nacido en pista.