
El Range Rover Sport SV Carbon pone sobre la mesa una idea sencilla: si reduces peso, todo mejora. Así es como esta edición especial utiliza la fibra de carbono para replantear cómo se maneja, se siente y evoluciona un SUV de alto desempeño.
Piénsalo así: mover menos peso siempre es más fácil. Da igual si estás corriendo, cargando una maleta o manejando un coche. Cuando hay menos masa, todo fluye mejor.
En un SUV, esto cobra todavía más sentido. Son vehículos grandes, altos, pensados para hacer muchas cosas al mismo tiempo. Entonces, cuando se logra que pesen menos, pasan varias cosas: aceleran más rápido, frenan mejor, consumen menos energía y, sobre todo, se sienten más ágiles.
Range Rover Sport SV Carbon
En la nuevaRange Rover Sport SV Carbonla reducción alcanza hasta 76 kg, principalmente gracias al uso de fibra de carbono en distintas partes del vehículo. ¿Qué cambia con eso? Desde cómo acelera hasta cómo frena y se siente en curvas. Es más ágil, más preciso y responde con mayor rapidez, algo que se nota desde el primer momento al volante.




No es solo una cuestión de ingeniería. La fibra de carbono también define el look de esta versión.
El exterior integra detalles en fibra de carbono forjada, visibles en zonas clave como el contorno de los escapes o incluso en un cofre expuesto que, además de verse distinto, mejora la aerodinámica. También está disponible un acabado tipo Twill, con ese patrón diagonal que le da un toque técnico y contemporáneo.
A esto se suma una selección muy cuidada de colores —cuatro principales más opciones de la paleta SV Premium— que terminan de construir una identidad mucho más moderna.
La experiencia de manejo
La ligereza también se traslada a elementos clave como los rines. Este modelo monta rines de 23 pulgadas en aleación forjada, con opción en fibra de carbono ultraligera.
En frenado, incorpora frenos cerámicos de carbono, diseñados para ofrecer mayor precisión y resistencia. Además, se pueden personalizar en distintos colores, lo que suma un detalle visual interesante sin perder funcionalidad.
Todo esto trabaja junto con la suspensión 6D Dynamics, pensada para mantener estabilidad y control en diferentes condiciones.
Un interior más deportivo y sensorial
Por dentro, el enfoque sigue siendo claro: deportividad con materiales avanzados.
Hay cuatro configuraciones principales, con opciones en piel Windsor o alternativas sin piel desarrolladas con Ultrafabrics™. La fibra de carbono también aparece en respaldos y tablero, acompañada de detalles como acabados Moonlight y estribos iluminados.


Un punto interesante es el sistema Body and Soul™ Seat (BASS), que convierte el sonido en una experiencia sensorial. No solo escuchas la música, también la sientes.
El motor más potente en un Range Rover
Debajo del cofre —cubierto en fibra de carbono— hay un V8 biturbo microhíbrido de 4.4 litros que entrega 635 PS y 800 Nm de torque.
En términos simples: acelera de 0 a 100 km/h en 3.9 segundos y puede alcanzar hasta 290 km/h. Todo esto con una respuesta más eficiente gracias a la reducción de peso.
Con esta versión, Range Rover no solo suma un modelo más a su portafolio, sino que plantea una forma distinta de entender el lujo deportivo.

Aquí, la ligereza no es un detalle técnico escondido, es el punto de partida. Y a partir de ahí, todo —diseño, desempeño, materiales— se construye alrededor de esa idea.
Range Rover Sport SV Carbon
- Llega a México como la máxima expresión del rendimiento ligero dentro de la gama SV, junto a los modelos SV y SV Black.
- Incorpora acabados ultraligeros en fibra de carbono, una paleta curada de colores y opciones exclusivas SV Premium.
- Interior con enfoque deportivo, materiales avanzados y personalización a través de SV Bespoke.
- Motor microhíbrido V8 de 635 PS, el más potente instalado en un Range Rover.
- Reducción de peso de hasta 76 kg gracias a componentes en fibra de carbono, acompañado de frenos cerámicos de alto desempeño.