Este Alfa Romeo acaba de ser reconocido como uno de los autos clásicos más extraordinarios del mundo

Hay automóviles que no solo pertenecen a una época, sino a una idea de belleza que parece no envejecer jamás. El Alfa Romeo 8C 2900B de 1938 es uno de ellos.

Mirarlo hoy es como abrir una ventana a la Italia de la preguerra: una era de elegancia despreocupada, carreteras abiertas y máquinas creadas con la misma delicadeza con la que se esculpe una joya. Sus líneas fluyen sin esfuerzo, su postura es baja y decidida, y su presencia impone silencio.

Este no es simplemente un gran auto clásico. Es un objeto cultural, una pieza de diseño y una historia rodante que conecta a Alfa Romeo con la familia Farina y con una manera de entender el automóvil como arte, no solo como transporte.

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The Peninsula Classics Best of the Best Award

Esta visión es la que lo llevó actualmente a ser reconocido con el prestigioso premio The Peninsula Classics Best of the Best Award. Este exclusivo galardón se otorga a un vehículo seleccionado entre un distinguido grupo de automóviles que obtuvieron importantes reconocimientos en los concursos de elegancia más reconocidos del año anterior.

Alfa Romeo

El Alfa Romeo se volvió elegible para este premio tras haber ganado el Best of Show en The Amelia en 2025. Recibió el máximo reconocimiento de The Peninsula durante una ceremonia de premiación celebrada en The Peninsula Paris el 26 de enero de 2026. El evento de gala fue una velada glamorosa y llena de estrellas, con la presencia de celebridades internacionales, incluida la reconocida actriz Nicole Kidman.

Nacido en los años dorados

Presentado en 1937, el Alfa Romeo 8C 2900B fue considerado uno de los automóviles italianos más rápidos y exclusivos de su tiempo. Su nombre hacía referencia a su configuración de ocho cilindros, concebida para ofrecer un desempeño extraordinario tanto en carretera como en competición.

Pero más allá de cualquier cifra, lo que definía al Alfa Romeo 8C 2900B era su aura. Era un coche pensado para recorrer Europa a gran velocidad con la misma naturalidad con la que se detenía frente a la entrada de un gran hotel en la Riviera.

Una carrocería irrepetible

La mayoría de los Alfa Romeo 8C 2900B fueron carrozados por Touring, a excepción de éste. Su primer propietario fue Giuseppe “Nino” Farina, piloto italiano que años más tarde se convertiría en el primer Campeón Mundial oficial de Fórmula Uno.

Para su automóvil personal, Farina quiso algo distinto y profundamente simbólico: encargó una carrocería a la medida a Stabilimenti Farina, la empresa fundada por su padre en 1906.

Alfa Romeo

El resultado fue el único Alfa Romeo 8C 2900B con esta firma. Sus líneas son más escultóricas, más personales, con una elegancia que parece hecha a mano.

A esta historia se suma otro nombre legendario: Battista “Pinin” Farina, tío de Nino y uno de los grandes genios del diseño automotriz del siglo XX, quien también aportó ideas al estilo de este coche único.

El legado continua

Décadas después de su creación, el Alfa Romeo 8C 2900B fue adquirido en un estado de restauración parcial. El proceso completo concluyó en 1995 y respetó con precisión su configuración original.

Alfa Romeo

Ese mismo año debutó en el Concurso de Elegancia de Pebble Beach. Al año siguiente regresó a Europa para presentarse en distintos concursos y participar en el Rally de Montecarlo.

Ahí ganó la Parade of Elegance frente al Hotel de Paris, confirmando que su magnetismo seguía intacto.

Lo que vieron los expertos

Cuando este Alfa Romeo volvió a colocarse bajo los reflectores internacionales, los jueces no solo vieron un coche impecablemente restaurado.

Vieron una síntesis perfecta de ingeniería previa a la guerra, diseño artesanal italiano y una historia documentada que lo conecta con figuras clave del automovilismo.

Para un jurado integrado por diseñadores, ejecutivos y grandes coleccionistas —entre ellos Gordon Murray, Henry Ford III y Fabio Filippini—, este Alfa Romeo 8C 2900B  representa la cúspide del refinamiento y el desempeño de su época.

Hoy, el Alfa Romeo 8C 2900B de 1938 forma parte de The Keller Collection y continúa escribiendo nuevos capítulos en los grandes escenarios del automóvil clásico.

Tras su más reciente reconocimiento internacional, será exhibido en Rétromobile, el prestigioso salón del automóvil clásico de París.

Ahí volverá a encontrarse con un público que entiende que algunos coches no envejecen: simplemente se vuelven eternos.