Valen: así es el Aston Martin de motor delantero más potente de su historia

En una industria de superdeportivos cada vez más marcada por la electrificación y las arquitecturas híbridas, Aston Martin todavía tiene espacio para explorar una fórmula mucho más tradicional: un gran motor V12 colocado delante del conductor y toda su potencia enviada al eje trasero.

De ahí parte el Aston Martin Valen, una edición especial desarrollada por Q by Aston Martin que lleva esta configuración a un nuevo territorio. Con 850 CV, 1,000 Nm de par y una producción limitada a 150 ejemplares, se convierte en el Aston Martin de motor delantero más potente en los 113 años de historia de la compañía.

El nombre tampoco rompe con la tradición de la casa. Valen deriva del latín valens, relacionado con conceptos como fuerza y poder, y mantiene esa larga costumbre de Aston Martin de bautizar con la letra V a algunos de sus deportivos más importantes.

850 CV y menos peso

El punto de partida es conocido: el V12 biturbo de 5.2 litros de Aston Martin. Sin embargo, para el Valen ha sido llevado hasta los 850 CV y 1,000 Nm, acompañado por una transmisión automática ZF de ocho velocidades cuya puesta a punto toma elementos desarrollados para el programa de competición del Vantage GT4.

El resultado, según las cifras de la compañía, es un 0 a 96 km/h en 3.0 segundos y una velocidad máxima limitada electrónicamente a 344 km/h.

Pero el proyecto no consiste únicamente en añadir potencia. Aston Martin puso buena parte del trabajo en quitar kilos: el Valen puede ahorrar hasta 110 kg frente a la plataforma V12 de la que parte.

Para conseguirlo aparecen materiales como fibra de carbono, aluminio, titanio y magnesio, este último utilizado incluso en las llantas de serie.

También existe un paquete opcional que lleva todavía más lejos esta dieta mediante componentes de suspensión y chasis aligerados.

La idea detrás de todo ello es relativamente sencilla de entender: hacer que un automóvil grande y extremadamente potente se sienta más ágil y conectado con quien lo conduce.

Un V12 pensado para involucrar al conductor

Esa búsqueda explica buena parte de los cambios realizados en dirección, suspensión, frenos y respuesta del acelerador. El Valen cuenta con modos Sport, Sport+ y Track, cada uno con una entrega de potencia diferente, mientras que los amortiguadores semiactivos Bilstein DTX y los frenos carbono-cerámicos forman parte de una puesta a punto específica para este modelo.

Incluso los neumáticos forman parte de esa integración. Los Pirelli desarrollados para el automóvil incorporan tecnología capaz de enviar información en tiempo real a los sistemas electrónicos del vehículo para adaptar el funcionamiento del control de estabilidad, ABS y control de tracción.

Y tratándose de un V12, Aston Martin tampoco ha dejado el sonido en segundo plano. El Valen utiliza un escape de titanio desarrollado específicamente para él, con cuatro salidas y componentes fabricados mediante impresión 3D.

Las dos superiores permanecen abiertas permanentemente, mientras las inferiores modifican su funcionamiento dependiendo del modo de conducción.

Una silueta conocida, llevada hacia otro territorio

Visualmente, el Valen sigue siendo reconocible como un Aston Martin de motor delantero, aunque prácticamente todo ha sido reinterpretado. La carrocería completa está realizada en fibra de carbono, con un frontal de faros muy delgados, grandes superficies de ventilación y diferentes soluciones aerodinámicas integradas en la propia forma del automóvil.

La transformación resulta especialmente evidente atrás. Aston Martin prescinde de la configuración convencional de luneta y tapa del maletero para utilizar un portón sólido, acompañado por una barra LED que recorre todo el ancho. A pesar de este planteamiento, conserva un maletero de 170 litros e incluso puede pedirse con un juego de equipaje diseñado a medida.

Q by Aston Martin también abre un amplio terreno para la personalización. La fibra de carbono puede dejarse expuesta, recibir diferentes tonalidades o incluso desarrollarse en colaboración con el propietario. El ejemplar mostrado por la marca utiliza Rojo Andrómeda Satinado, un acabado creado por Q Ultra que modifica su apariencia dependiendo de la incidencia de la luz.

Por dentro también cambia la fórmula

El habitáculo sigue la misma búsqueda de reducción visual y física de peso. La consola central es más delgada y utiliza piezas impresas en 3D, mientras algunos de sus controles proceden del Valhalla. La pantalla central, por su parte, aparece ligeramente inclinada hacia el conductor.

Los compradores podrán elegir entre unos asientos deportivos pensados también para viajes largos o unos más ligeros fabricados en fibra de carbono. A partir de ahí entra en juego el catálogo de Q, con diferentes combinaciones de cuero, Alcantara, colores, materiales y configuraciones interiores.

El Aston Martin Valen llegará en una serie de 150 unidades para todo el mundo, con las primeras entregas previstas para el segundo trimestre de 2027.

Más que inaugurar una arquitectura completamente distinta, el proyecto parte de una fórmula histórica de la casa —V12 delantero y propulsión trasera— para explorar cuánto margen queda todavía para evolucionarla mediante menos peso, más potencia y una puesta a punto específica.