
Para quienes realmente conocen de estilo, y entienden que un buen guardarropa se construye con intención, la verdadera sofisticación no radica en acumular piezas, sino en seleccionar aquellas que resisten el paso del tiempo y se convierten en básicos clave: piezas que funcionan como columna vertebral del guardarropa. Así, la nueva colección SS26 de Hackett se sitúa precisamente en ese territorio.
Más método, menos tendencias
En lugar de perseguir la novedad efímera, la firma británica refuerza un principio esencial de la sastrería clásica: proporción, materia prima y ajuste. La integración de Hackett Nº14 Savile Row dentro de Hackett SS26 no es un gesto simbólico, sino una declaración de método. Aquí, la conversación vuelve al corte, al peso del tejido, a la caída exacta del pantalón.

Lino, precisión y clima
El lino emerge como protagonista absoluto de la temporada. No como recurso estacional predecible, sino como material estratégico para climas exigentes como los de México. En blazers de estructura flexible, camisas ultraligeras y pantalones de construcción depurada, el tejido permite frescura sin comprometer presencia. La diferencia está en la ingeniería interna: menos rigidez, mayor movilidad, misma precisión visual.
La elección de David Gandy como rostro global refuerza esta lógica de permanencia. Su imagen no responde a una tendencia reciente, sino a una trayectoria consolidada dentro del menswear internacional. En una industria particularmente volátil, esa continuidad se convierte en valor.

La conversación está en el interior
Con este lanzamiento, la conversación no gira en torno a dónde usar la prenda, sino a cómo está construida. En Hackett SS26, la atención se desplaza hacia la arquitectura interna del blazer, la ligereza calculada del forro, la precisión del hombro y la caída limpia del pantalón.
Los verdes profundos, los tonos neutros y los matices cálidos no buscan protagonismo; funcionan como marco para que el corte y la proporción hablen por sí mismos. En este nivel, el lujo no es exhibición, es exactitud.
Tradición como disciplina
Desde que Jeremy Hackett fundó la casa en 1983, la visión ha sido clara: reinterpretar la tradición británica con disciplina. En Hackett SS26 esa disciplina se traduce en piezas pensadas para durar más allá de la temporada.

En última instancia, esta colección no propone reinventar el traje. Propone refinarlo. Y en el mundo del lujo contemporáneo, la capacidad de refinar (en lugar de exagerar) es, quizá, la forma más sofisticada de evolución. Descubre todos los detalles de Hackett SS26 aquí.