
Un perfume puede recordar a alguien, cambiar la percepción que tenemos de un lugar o convertirse en una especie de firma personal. Pero, ¿puede provocar algo más? ¿Puede ayudarnos a sentirnos de determinada manera?
Esa es una de las preguntas que INITIO Parfums Privés lleva más de una década explorando. La maison francesa ha hecho de la perfumería funcional uno de sus campos de investigación: un territorio en el que la creación olfativa se encuentra con la ciencia para estudiar qué ocurre cuando una fragancia entra en contacto con nuestras emociones.
Ahora, esa investigación tiene un nuevo objetivo: la alegría. La nueva colección Supercharged parte de una premisa sencilla pero difícil de comprobar: si las emociones pueden ser estimuladas por el olfato, quizá también sea posible estudiar científicamente qué ocurre cuando una persona experimenta una sensación de felicidad o vitalidad frente a determinadas moléculas aromáticas.
Yvan Jacqueline, presidente de las Américas de Parfums de Marly e INITIO Parfums Privés, llegó a México precisamente para presentar esta nueva etapa de la investigación de la maison.

“Las fragancias tienen un propósito. Durante siglos, las personas han hablado del poder del sentido del olfato y de cómo puede influir en nuestras emociones”, explica. “En nuestro caso, llevamos más de diez años trabajando en este concepto. La idea comenzó hace unos 50 años, cuando se empezó a estudiar cómo una fragancia podía hacer mucho más que simplemente oler bien: podía utilizar el poder del olfato para generar distintas emociones y potenciar la atracción”.
Cuando la ciencia entra en la botella
La diferencia de esta nueva generación de perfumería funcional está en intentar medir aquello que durante mucho tiempo perteneció al terreno de lo subjetivo.
Para desarrollar Supercharged, INITIO estableció un acuerdo exclusivo con DSM-Firmenich y trabajó con científicos para estudiar la respuesta de las personas ante diferentes estímulos olfativos.
El reto era particularmente complejo: ¿cómo se mide la alegría? “No es algo tangible”, reconoce Jacqueline. Por eso el proyecto recurrió a un protocolo que no depende únicamente de preguntarle a una persona cómo se siente. El equipo estudió imágenes, reacciones de la piel, ritmo cardiaco y respuestas cerebrales. En total participaron más de 500 personas de distintos países.
“Les pedimos que describieran sus emociones con palabras, pero no nos quedamos únicamente con lo que nos decían. También analizamos las microreacciones de sus rostros para entender esas respuestas emocionales que no siempre pueden expresarse verbalmente”, explica.
La intención era encontrar una conexión medible entre una composición olfativa y una respuesta emocional. “Queríamos construir ese puente invisible entre una fragancia y una sensación, y encontrar una manera de ayudar a las personas a experimentar más alegría”.

De esa investigación surge JOYodrop Complex, un sistema molecular propietario que INITIO describe como seleccionado y validado mediante mediciones de actividad cerebral. La tecnología está integrada en el corazón de las dos fragancias de Supercharged: Sugar Blast y Wild Rush.
Dos formas de experimentar la alegría
La colección no intenta representar la felicidad como una emoción única. INITIO parte de la idea de que la alegría puede manifestarse de diferentes maneras y que, por lo tanto, también puede expresarse olfativamente desde distintos ángulos.
Sugar Blast explora su versión más cálida, juguetona y expansiva. Es una composición ambarada gourmand con lavanda, coco, vainilla, praliné, ron, sándalo y Ambroxan. La maison la presenta como una interpretación del placer inmediato y despreocupado.
Wild Rush, en cambio, plantea la alegría como energía y movimiento. Su estructura fougère combina bergamota, lavanda, vainilla, caramelo, frutos rojos, sándalo y pachulí, buscando expresar esa sensación de impulso, confianza y vitalidad.
Son dos aproximaciones diferentes a una misma pregunta: qué puede hacer una fragancia cuando deja de considerarse únicamente un accesorio y comienza a pensarse como una herramienta sensorial.
Primero el perfume, después la tecnología
A pesar del peso que tiene la investigación científica en este proyecto, Jacqueline insiste en que INITIO no parte de un laboratorio para después intentar convertir sus resultados en perfume. El orden, asegura, es otro.
“Cuando creamos un perfume, primero pensamos en la creación. ¿Qué queremos crear? Queremos crear una fragancia que consideremos realmente hermosa. Y, en paralelo, incorporamos la ciencia y la investigación”.
Es una precisión importante porque, en su visión, la tecnología no debe sustituir a la perfumería. Debe ayudar a comprenderla y llevarla a nuevos territorios.
INITIO trabaja además con universidades y con Firmenich para investigar cómo pueden potenciarse las propiedades funcionales de las fragancias. Jacqueline menciona incluso un proyecto de la industria automotriz en el que se investiga una fragancia que ayude a los conductores a mantenerse concentrados. “Eso demuestra que las posibilidades son enormes y que este campo está evolucionando constantemente”, señala.
El perfume como herramienta emocional
Para Jacqueline, el crecimiento de la perfumería funcional también responde a un cambio cultural. El bienestar ocupa un lugar cada vez más importante en la conversación cotidiana y, con ello, también aumenta el interés por las herramientas que pueden modificar o acompañar nuestro estado emocional.
“Cada vez más personas son conscientes de la importancia del bienestar y le conceden mucho más valor”, dice. “Las generaciones anteriores quizá no prestaban tanta atención a cómo se sentían en determinados momentos. Hoy las personas quieren ser felices, quieren experimentar emociones positivas”.
Y el perfume también está adquiriendo un papel distinto en la construcción de identidad. “Cada vez más personas recurren a la perfumería porque quieren destacar, sentirse más seguras, brillar y reforzar o expresar su personalidad”.
En ese sentido, la perfumería funcional podría terminar ampliando la manera en que elegimos una fragancia. Ya no solamente por cómo huele, sino por el momento en el que queremos utilizarla y, eventualmente, por la sensación que buscamos provocar.
“Creo que la perfumería funcional se volverá cada vez más relevante y las personas entenderán mejor la importancia de utilizar la fragancia adecuada en el momento adecuado y como una herramienta capaz de transmitir emociones positivas”.
México como parte de esta expansión
La llegada de Supercharged a México forma parte de la expansión de INITIO Parfums Privés en el país, de la mano de Autrica, especializada en perfumería de nicho y alta perfumería, que distribuye la maison a través de sus espacios y de El Palacio de Hierro.
La visita de Jacqueline a México coincide así con un momento particular para la perfumería de nicho: mientras las casas continúan compitiendo desde la creatividad, las materias primas y el savoir-faire, algunas empiezan a explorar también lo que sucede detrás de la experiencia olfativa.
Para el directivo, estamos apenas al principio. “Creo que esto es apenas el comienzo. La perfumería funcional se volverá cada vez más relevante y las personas entenderán mejor la importancia de utilizar la fragancia adecuada en el momento adecuado”.
La pregunta ya no es únicamente qué aroma queremos llevar. La siguiente podría ser mucho más interesante: ¿cómo queremos sentirnos cuando lo llevamos?