
Si hay algo que define lo nuevo de COS es que no intenta impresionarte a primera vista. Más bien, te invita a acercarte poco a poco. La colección Spring/Summer 2026 sigue esa línea minimalista que ya conocemos, pero con un giro interesante: hay un juego muy claro entre estructura y fluidez.
En palabras simples, son prendas que se ven firmes, bien construidas, pero que al mismo tiempo se mueven con facilidad.
Aquí no hay exceso de adornos. Lo importante está en cómo cae una tela, cómo se dobla una manga o cómo una prenda se adapta al cuerpo sin esfuerzo.
¿Qué tendencias deja ver?
- Siluetas relajadas pero definidas: nada ajustado en exceso, pero tampoco completamente suelto. Es ese punto medio que se siente moderno.
- Volumen controlado: abrigos, pantalones y vestidos con más amplitud, pero siempre con intención.
- Colores sobrios: tonos neutros que funcionan hoy y dentro de varios años.
- Materiales bien pensados: tejidos que buscan durar, no solo verse bien una temporada.
En pocas palabras, es ropa que no depende de tendencias pasajeras. COS sigue apostando por piezas que puedes usar muchas veces sin que se sientan “de otra época”.
Seúl como telón de fondo
No es casualidad que COS haya elegido Seúl para este momento. La ciudad tiene algo muy particular: mezcla tradición y modernidad de una forma muy natural.
El desfile se llevó a cabo en el Korea Furniture Museum, un espacio que por sí solo ya cuenta una historia. Está ubicado en una colina en Seongbuk-dong, con vistas hacia la montaña Bukhan Mountain, lo que le da un aire tranquilo, casi fuera del ritmo de la ciudad.
El contraste fue clave: por un lado, la arquitectura tradicional coreana; por el otro, una puesta en escena más cinematográfica y contemporánea. Ese choque visual terminó funcionando como extensión de la colección.
Más que un desfile: una experiencia completa
La noche no fue solo pasarela. COS organizó una cena íntima dentro de una residencia hanok, donde el chef Jason Oh reinterpretó platillos tradicionales coreanos con un enfoque actual.
Luego, la música tomó el control con un set de la DJ XING XING, conocida por su conexión con la escena underground de la ciudad.
Y, como suele pasar en este tipo de eventos, también hubo caras conocidas: Alexander Skarsgård, Emma Roberts, Diego Calva y Park Gyu-young, entre otros, formaron parte de la noche.
El mensaje detrás de todo
Más allá de la ropa o del evento, lo interesante es lo que COS está diciendo sin decirlo directamente: la moda no tiene que ser ruidosa para ser relevante.
Al elegir una ciudad como Seúl y un espacio con tanta carga cultural, la marca refuerza su idea de que el diseño puede dialogar con otras disciplinas: arquitectura, gastronomía, música.
Y su colección va en esa misma dirección. No busca destacar por exageración, sino por coherencia.
Al final, este debut en Seúl no se siente como un simple desfile más. Es más bien una forma de mostrar cómo la moda puede ser tranquila, bien pensada y, aún así, completamente actual.