
¿Y si la ropa fuera una forma de autorretrato? Esa es la pregunta que parece atravesar El Retrato del Hombre, la nueva colección masculina de Dolce & Gabbana. Presentada el viernes 23, la propuesta imagina al hombre como un universo propio y transforma cada look en una expresión íntima, emocional y personal.
La pasarela de la Maison no parecía tal. Parecía una galería. Un lugar donde cada hombre entraba en escena como si fuera un retrato vivo, hecho de recuerdos, silencios, pasiones y contradicciones.
Desde el primer look quedó claro que aquí no se hablaba de tendencias, sino de identidad. Cada salida parecía un retrato vivo: hombres distintos entre sí, con estilos que no buscaban encajar, sino contar algo propio.
Video Recomendado
La colección de Dolce & Gabbana
La colección de Dolce & Gabbana propone que cada hombre es un universo hecho de recuerdos, pasiones, dudas y certezas. Y que todo eso puede reflejarse en cómo se viste. Por eso, cada look funcionaba como un autorretrato: no literal, sino emocional.








La luz sobre la pasarela ayudaba a contar esa historia. Había algo casi pictórico en cómo se marcaban las siluetas, como si cada modelo saliera de un cuadro antiguo reinterpretado en clave actual.
La sastrería como punto de partida
La sastrería fue el eje de toda la propuesta de Dolce & Gabban, pero no desde un lugar rígido o formal. Aquí el traje no es un uniforme: es una herramienta de expresión.
Los hombros marcaban carácter. Las estructuras hablaban de intención. Los tejidos decían más de lo que parece a simple vista: terciopelos profundos, lanas compactas, sedas mates y brocados modernos convivían como si cada textura fuera una capa más de la personalidad de quien la lleva.

La pasarela se desplegó como una serie de micro-universos. No eran estereotipos, sino energías humanas reconocibles:
- El pensador introspectivo
- El visionario creativo
- El sensualista mediterráneo
- El racional estructurado
- El romántico inquieto
Cada uno con su propia manera de vestir, de moverse, de ocupar el espacio. La idea no era encasillar, sino mostrar que dentro de un mismo hombre pueden convivir varias de estas facetas.
Un mensaje simple
El Retrato del Hombre no intenta imponer una estética única. Al contrario: invita a salirse de ella.
La colección propone algo casi contracultural hoy en día: volver a una forma de vestir consciente, personal y elegante, donde la ropa no borra la identidad, sino que la subraya.
- No existe una sola forma de ser hombre.
- Existen infinitas posibilidades.
- Y cada una merece su propio retrato.
Los invitados al desfile
Entre los asistentes al show estuvieron nombres que también representan esa diversidad de estilos y personalidades:
Benson Boone, Haein Jung, Kerem Bürsin, Lucien Laviscount, Alesso, Claudio Santamaria, Marvin Brooks, Aurélien Muller, André Lamoglia y Pelayo Díaz.