
Hay prendas que parecen tener un lugar específico en el mapa: una chamarra encerada remite al campo británico, un abrigo de lana funciona mejor en una calle de Londres y un traje parece reservado para la oficina. La nueva colección Otoño-Invierno 2026 de Hackett London parte de una idea distinta: que el guardarropa masculino actual ya no tiene por qué dividirse de esa manera.
Para esta temporada, la firma británica toma algunos de sus códigos más reconocibles y los lleva a un contexto más contemporáneo, donde la ropa tiene que funcionar igual de bien entre la ciudad, el campo, la costa o durante un viaje.
El resultado es una colección que encuentra su punto de equilibrio entre la precisión de la sastrería y el carácter más práctico de las prendas inspiradas en el countryside británico.
El campo británico como punto de partida
El outerwear ocupa un lugar central en la propuesta. Entre las piezas que definen la temporada está la clásica Wax Jacket, que recupera ese vínculo con la tradición campestre británica, mientras que la Diamond Quilted Jacket apuesta por una alternativa más ligera para los meses de transición.
Para el invierno aparece también el Duffle Coat, uno de esos abrigos que forman parte de los códigos más reconocibles del vestir británico.

La colección no se queda, sin embargo, en los referentes clásicos. Hackett mezcla materiales tradicionales como moleskin, franela y punto con tejidos técnicos pensados para las exigencias de la vida contemporánea.
Uno de los regresos más interesantes es el tweed de cuadros “Horse and Hound”, procedente del archivo de la marca y creado originalmente en 1999. Su presencia vuelve a conectar la colección con la tradición rural que atraviesa toda la temporada.
En otras palabras, la inspiración countryside no aparece como un disfraz de fin de semana, sino como una serie de códigos que pueden incorporarse a un guardarropa cotidiano.
Una paleta que avanza con el invierno
También los colores siguen el recorrido de la temporada. La colección comienza con neutros claros, que poco a poco dan paso a tonos tierra relacionados con el paisaje rural que inspira buena parte de la propuesta.
Con la llegada del invierno, la paleta adquiere mayor profundidad y aparecen tonos más intensos. El resultado es una progresión cromática que va cambiando conforme avanza la estación, pero mantiene una misma conexión con los colores naturales del entorno.
Es una decisión que también ayuda a que las distintas piezas puedan convivir entre sí: tonos neutros para construir una base más urbana, marrones y colores tierra para acercarse al lado más campestre y matices profundos para los meses de frío.
Sastrería para moverse
Uno de los capítulos que mejor resume la intención de Hackett London para esta temporada es “Tailored for Travel”, una línea desarrollada alrededor de una necesidad bastante concreta: vestir bien cuando el día implica desplazamientos, cambios de temperatura y distintos escenarios.

Aquí aparecen materiales resistentes a las arrugas, termorreguladores y con elasticidad natural, aplicados en prendas de abrigo ligeras, camisas de fácil mantenimiento y piezas de sastrería más relajada. La idea es conservar la estructura y el lenguaje de la sastrería, pero hacerlo compatible con un estilo de vida en movimiento.
En la campaña, esta misma propuesta se traduce en prendas de outerwear ligeras, camisas de fácil cuidado y sastrería relajada. Es probablemente uno de los puntos donde mejor se entiende cómo la marca intenta actualizar su herencia sin desprenderse de ella.
La colección Otoño-Invierno 2026 de Hackett London plantea, en esencia, un guardarropa para un hombre cuya rutina no ocurre en un solo escenario. La oficina, una escapada al campo, un viaje o una tarde al aire libre forman parte del mismo día a día y requieren prendas que puedan acompañar esos cambios sin perder coherencia.
Por eso conviven en la propuesta elementos de la tradición británica con materiales funcionales y siluetas pensadas para el presente. Es una evolución de los códigos de Hackett hacia una manera de vestir menos rígida y más adaptable.
“The Journey of a Man”: el capítulo visual
Esta idea continúa en la campaña “The Journey of a Man – Chapter 2”, que lleva la colección hasta las Tierras Altas de Escocia. Fotografiada por Mariano Vivanco, la campaña sigue a un grupo de amigos que deja atrás el ritmo de la ciudad para pasar unos días entre paisajes abiertos, carretera y actividades al aire libre.
La narrativa incluye recorridos por carretera, motocicletas, pesca junto al lago y momentos compartidos con perros. Más que presentar la ropa en escenarios aislados, las imágenes buscan mostrarla dentro de una historia de amistad, viaje y contacto con el exterior.

Y ahí vuelven a aparecer varios de los elementos centrales de la colección: el moleskin, la franela, los tejidos de punto y, especialmente, el tweed “Horse and Hound”. El outerwear también adquiere protagonismo con gilets de gamuza con canalé, field jackets enceradas, bombers de shearling y chamarras Velospeed resistentes al agua.
Así, campaña y colección cuentan prácticamente la misma historia desde dos ángulos: una reinterpretación del estilo británico que conserva sus referencias más reconocibles, pero está pensada para un hombre que se mueve constantemente entre distintos lugares, ritmos y formas de vida.