
Durante años, Aman fue una de esas marcas que muchos viajeros mexicanos conocían por sus hoteles en destinos como Japón, Tailandia, Grecia o Estados Unidos, pero que todavía no tenía presencia en el país. Eso cambia con la apertura de Amanvari, el primer resort de la cadena en México, ubicado en la Costa Este de Baja California Sur, dentro del desarrollo Costa Palmas.
Más que un nuevo hotel, la llegada de Aman representa la entrada de una de las firmas más influyentes de la hotelería de lujo a un mercado donde la privacidad y las experiencias personalizadas se han convertido en una prioridad para muchos viajeros.
El resort abre sus puertas con apenas 18 casitas independientes, una escala poco habitual incluso dentro del segmento de lujo, que busca ofrecer una estancia mucho más íntima y personalizada.
Mimetizarse con el paisaje
El nombre Amanvari combina las palabras en sánscrito para “paz” y “agua”, una idea que resume bien el concepto del proyecto. El resort se encuentra justo donde convergen el desierto, un estuario y el Mar de Cortés, con la Sierra de la Laguna como telón de fondo.
El diseño arquitectónico, desarrollado por Elastic Architects, evita competir con el entorno. En lugar de eso, utiliza materiales como piedra, madera y concreto trabajado artesanalmente para integrarse al paisaje, mientras que la distribución de los edificios busca que el mar y el horizonte siempre sean los protagonistas.

Cada casita mide 82 metros cuadrados y cuenta con una amplia terraza privada que puede alcanzar los 200 metros cuadrados. Además de una alberca climatizada de 10 metros, incluyen ducha exterior y chimenea, elementos que permiten disfrutar tanto del clima desértico como de las vistas al Mar de Cortés o al estuario.
La gastronomía
La propuesta culinaria sigue la misma filosofía de equilibrio entre identidad local e influencia internacional.
El restaurante Luma toma como punto de partida la cocina costera mexicana y la cocción al fuego, utilizando ingredientes provenientes de productores y pesquerías de Baja California Sur.
A esto se suma Arva, el restaurante italiano característico de Aman, mientras que Sesui incorpora una experiencia japonesa con barra omakase para diez personas y un comedor donde también se ofrece servicio a la carta.

Los espacios junto a la alberca y el Lounge Bar completan la oferta con una propuesta más relajada para cualquier momento del día.
El bienestar como eje
El wellness es uno de los pilares de Aman y Amanvari no es la excepción. Su spa combina la filosofía de bienestar de la marca con tradiciones mexicanas de sanación.
El elemento central es una reinterpretación contemporánea del temazcal, desarrollado específicamente para este resort, acompañado por áreas de hidroterapia con banya y hammam, salas de tratamiento, gimnasio abierto las 24 horas, head spa y un pabellón para yoga al aire libre.
La idea es que el bienestar no se limite al spa, sino que forme parte de toda la experiencia dentro del destino.
El Mar de Cortés
Además de las instalaciones del resort, Amanvari aprovecha el entorno natural para desarrollar actividades que van desde recorridos por la Sierra de la Laguna hasta cabalgatas entre el desierto y la costa.
También será posible explorar el Mar de Cortés en embarcaciones privadas, visitar los arrecifes del Parque Nacional Marino Cabo Pulmo o participar en el avistamiento estacional de ballenas.
Como parte de Costa Palmas, los huéspedes también tienen acceso a casi cinco kilómetros de playa apta para nadar, una marina de aguas profundas, un club de yates, huertos orgánicos y un campo de golf diseñado por Robert Trent Jones II.

Un nuevo capítulo para el turismo de lujo en México
La apertura de Amanvari no solo suma un nuevo hotel de alta gama al país. También marca el desembarco de una de las cadenas más exclusivas del mundo en un momento en el que Baja California Sur continúa consolidándose como uno de los destinos más importantes para el turismo de lujo internacional.
Con este proyecto, Aman incorpora a México dentro de una expansión en el continente americano que también contempla futuros desarrollos en Miami Beach, Beverly Hills, Bahamas y Texas, reforzando la presencia de la marca en la región mientras apuesta por destinos donde la naturaleza sigue siendo el principal atractivo.