
Málaga suma un nuevo protagonista a su escena hotelera con la próxima apertura de ME Málaga, el nuevo hotel de ME by Meliá que aterriza en pleno centro histórico, junto a la Plaza de la Merced y a pocos pasos de la Alcazaba. Un enclave privilegiado que conecta pasado y presente, y que sirve como punto de partida para una propuesta donde el lujo se expresa a través de la creatividad, la gastronomía y el arte contemporáneo.
Con esta apertura, la marca más cosmopolita de Meliá Hotels International refuerza su presencia en el sur de España tras el recorrido de ME Marbella, y consolida su apuesta por destinos con una identidad cultural viva y en constante evolución.
Diseño de autor
El edificio de ME Málaga se concibe como un espacio para vivirlo y sentirlo. El proyecto arquitectónico y de interiorismo, firmado por el estudio ASAH, combina una estética vanguardista con referencias claras al sur: materiales naturales, juegos de luz y una cuidada integración del arte contemporáneo.
Video Recomendado

El hotel cuenta con 128 habitaciones, 8 suites y 14 junior suites, todas pensadas como refugios luminosos que dialogan con el entorno urbano. Desde sus ventanas, el casco antiguo de Málaga se convierte en parte de la experiencia, reforzando esa conexión constante entre el huésped y la ciudad.
El rooftop que mira al Mediterráneo
En lo más alto del edificio, el rooftop panorámico de ME Málaga se perfila como uno de los nuevos puntos de encuentro de la ciudad. Piscina infinity climatizada, solárium y una atmósfera sofisticada que cobra vida con música en directo marcan el ritmo de este espacio elevado, pensado para acompañar los atardeceres malagueños con vistas abiertas y un ambiente social cuidado.
Más que una azotea, es un mirador contemporáneo desde el que observar la ciudad y dejarse llevar por su energía mediterránea.
Gastronomía de autor firmada por Cañitas Maite
La propuesta culinaria es uno de los ejes centrales de ME Málaga y llega de la mano del grupo Cañitas Maite, liderado por los chefs Javier Sanz y Juan Sahuquillo. Su cocina, reconocida por su vínculo con el producto, el territorio y la sostenibilidad, se integra en el concepto del hotel a través de dos restaurantes y un pool bar.
Cañitas Maite – Rooftop, el restaurante insignia, reinterpreta los grandes éxitos del grupo en un entorno elevado donde tradición y vanguardia conviven en platos como sus conocidas croquetas de jamón o el carabinero a la parrilla con sabayón de manteca de orza.
Eñe – Lobby Bar, en la planta baja, propone una experiencia más informal, pensada para compartir bocados creativos que reinventan clásicos populares, desde el donut de rabo de toro hasta el bocata de calamares reinterpretado.
Una oferta que traslada la identidad gastronómica del grupo a un contexto urbano y cosmopolita.
Arte que se vive en cada espacio
El arte no es un complemento en ME Málaga, sino parte esencial de su identidad. El lobby del hotel estará presidido por obras originales de Picasso y Miró, estableciendo un diálogo directo con la historia artística de la ciudad. A ello se suman los techos intervenidos por el artista Rafa García y el gran mural de bienvenida creado por Marina Anaya, que aporta una energía colorista y mediterránea desde el primer momento.
Cada rincón del hotel ha sido concebido como una declaración de estilo, donde la hospitalidad se entrelaza con la expresión artística.

Estilo contemporáneo con sello Lacoste
Como parte de la colaboración ME by Meliá x Lacoste, el equipo del hotel vestirá piezas de la firma francesa, aportando un guiño al sport chic y a la elegancia atemporal. Un detalle que refuerza la identidad moderna y sofisticada de la marca, y que se integra de forma natural en la experiencia global del hotel.
ME Málaga y el nuevo pulso cultural de la ciudad
Con su llegada, ME Málaga se suma al momento creativo que vive la capital andaluza, aportando una visión del lujo cercana, sensorial y profundamente conectada con su entorno. Un hotel que no solo ofrece alojamiento, sino que se integra en la vida cultural y social de la ciudad, consolidando a Málaga como uno de los destinos más inspiradores del Mediterráneo contemporáneo.
Una nueva dirección donde hospedarse se convierte, también, en una forma de descubrir la ciudad.