
Inaugurado en 1890 como el primer hotel de lujo de España, el Gran Hotel Taoro vuelve a brillar tras una ambiciosa rehabilitación que devuelve a Puerto de la Cruz uno de sus grandes símbolos.
Situado en un enclave privilegiado del norte de Tenerife, este edificio histórico renace con una propuesta que combina legado, excelencia en el servicio y una mirada contemporánea al turismo de alto nivel.
Un santuario histórico para la realeza y las grandes mentes
Desde sus orígenes, el Gran Hotel Taoro fue concebido como un auténtico santuario para la realeza europea, la aristocracia y las grandes mentes de su tiempo. Su belleza neoclásica, diseñada por el arquitecto francés Adolphe Coquet, y su posición dominante sobre el valle y el océano lo convirtieron en un lugar de retiro, descanso e inspiración.
No es casual que por sus salones hayan pasado figuras históricas y culturales de primer orden, atraídas por la serenidad del entorno y la elegancia del establecimiento.
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Como anécdota que refuerza su carácter inspirador, se recuerda que Agatha Christie se alojó en el Gran Hotel Taoro durante su estancia en Tenerife, encontrando en este lugar la calma necesaria para escribir y dar forma a algunas de sus historias.
Una reforma con nuevas habitaciones y suites
Hoy, tras su completa renovación, el hotel conserva ese espíritu original, reinterpretado para el viajero actual. El resort cuenta con 199 habitaciones y suites, concebidas como espacios amplios y luminosos donde el confort contemporáneo convive con referencias a la historia del edificio.

Su ubicación en Puerto de la Cruz, cuna del turismo en Canarias, lo sitúa como punto de partida ideal para descubrir la esencia del norte de Tenerife: su naturaleza exuberante, los paisajes volcánicos, la cultura local y una gastronomía profundamente ligada al territorio. Además, a través de su exclusivo programa X‑plora, los huéspedes pueden vivir experiencias personalizadas que conectan con la isla de manera auténtica y única, explorando rincones, tradiciones y sabores de Tenerife de forma exclusiva.
Bienestar y experiencias en conexión con el entorno
El bienestar ocupa un lugar destacado en la experiencia del huésped. Jardines, piscinas, zonas de descanso y un completo Wellness Center, invitan a la pausa y a la desconexión, en armonía con el clima templado y el entorno natural que caracteriza a esta parte de la isla.
Además, a través de su exclusivo programa X‑plora, los huéspedes pueden vivir experiencias personalizadas que conectan con la isla de manera auténtica y única, explorando rincones, tradiciones y sabores de Tenerife de forma exclusiva.

Alta gastronomía como sello de identidad
La alta gastronomía es otro de los pilares del renovado Gran Hotel Taoro. El hotel alberga varios espacios culinarios de primer nivel que lo posicionan como destino gastronómico en sí mismo.
Destacan OKA, un restaurante a cargo del chef Ricardo Sanz, galardonado con dos estrellas Michelín y cinco soles Repsol, con una propuesta que fusiona la técnica japonesa con el producto local; LAVA, una experiencia gastronómica exclusiva inspirada en la fuerza del fuego y el paisaje volcánico canario; y Amalur, un bistró gourmet que reinterpreta la cocina canaria y española desde una mirada contemporánea. Tanto LAVA como Amalur están dirigidos por el chef Erlantz Gorostiza, galardonado también con dos estrellas Michelín como fruto de su trabajo.
Estas propuestas conviven con otros espacios más informales, creando una oferta diversa y cuidada.
Hoy, el Gran Hotel Taoro no solo recupera su lugar en la historia, sino que se proyecta hacia el futuro como un refugio donde el lujo, la cultura y la experiencia se viven con autenticidad y sentido.