The St. Regis Venice presenta Komorebi, la exposición que transforma la luz en una experiencia artística
The St. Regis Venice

En una ciudad donde el arte forma parte del paisaje cotidiano, The St. Regis Venice decidió ir un paso más allá. Con motivo de la 61ª Exposición Internacional de Arte – La Biennale di Venezia, el hotel inauguró Komorebi, una exposición de arte contemporáneo que transforma sus espacios públicos en un recorrido sensorial donde la luz se convierte en el hilo conductor.

Disponible de mayo de 2026 a abril de 2027, la muestra fue concebida por la curadora Marta Cereda en colaboración con Artelier Art Consultancy, reforzando la vocación cultural del hotel como uno de los grandes puntos de encuentro entre el patrimonio histórico veneciano y la creación artística contemporánea.

El nombre de la exposición proviene del término japonés komorebi, que describe el efecto de la luz del sol filtrándose entre las hojas de los árboles. Esa idea inspira toda la propuesta curatorial, que toma como referencia el espíritu de In Minor Keys, tema central de la Biennale Arte 2026, para explorar cómo la luz modifica la percepción del espacio, los materiales y las emociones.

En lugar de funcionar como una galería tradicional, Komorebi invita al visitante a recorrer los distintos ambientes del hotel como una secuencia de experiencias donde arquitectura, iluminación y obras dialogan constantemente.

Seis artistas internacionales reinterpretan la luz en Venecia

La exposición reúne obras de seis creadores contemporáneos: Nina Carini, Gaia De Megni, Marco De Sanctis, Joan Jonas, Jure Kastelic y Marinella Senatore, además de incorporar piezas de vidrio de Murano realizadas especialmente para el proyecto junto con Berengo Studio.

Marco De Sanctis trabaja con superficies de bronce, cobre y cianotipias que evocan la memoria material de la arquitectura veneciana, mientras que Nina Carini desarrolla instalaciones escultóricas inspiradas en la laguna y en los cambios constantes que provoca la iluminación natural sobre el paisaje.

Dentro del St. Regis Bar, Joan Jonas presenta una serie de dibujos donde gesto, memoria y tiempo dialogan en un registro más íntimo. A pocos pasos, Jure Kastelic propone pinturas figurativas construidas mediante capas de color y luz que parecen situarse entre la realidad y la imaginación. Por su parte, Gaia De Megni exhibe una de las piezas más llamativas del recorrido: unos guantes de boxeo adornados con campanas que, despojados de su función original, adquieren un carácter casi escultórico mientras reflejan la luz sobre el espacio.

El recorrido concluye con las intervenciones de Marinella Senatore, cuyas frases en neón, collages dorados y una gran instalación luminosa orientada hacia el Gran Canal convierten la fachada del hotel en un auténtico punto de referencia visual para la ciudad.

Cuando la arquitectura también forma parte de la obra

Uno de los aspectos más interesantes de Komorebi es que la exposición no busca imponerse sobre el edificio, sino dialogar con él; las obras aprovechan los reflejos del agua, la iluminación cambiante de Venecia y la arquitectura histórica del inmueble para generar experiencias distintas a lo largo del día, haciendo que cada visita resulte diferente.

“En Komorebi, la luz funciona como una condición que transforma nuestra percepción. Cada obra genera un momento de suspensión donde espacio, materia e imagen se reconfiguran continuamente, en un diálogo directo con la arquitectura estratificada de The St. Regis Venice”, explica la curadora Marta Cereda.

The St. Regis Venice reafirma su vocación como destino cultural

Más allá de ser una propuesta expositiva temporal, Komorebi confirma cómo los hoteles de lujo están evolucionando hacia espacios donde hospitalidad, diseño y arte conviven de manera natural.

En una ciudad marcada por siglos de patrimonio artístico, The St. Regis Venice apuesta por ampliar esa conversación mediante una exposición que invita tanto a huéspedes como a visitantes a experimentar el arte desde una perspectiva sensorial, donde la luz deja de ser únicamente un elemento arquitectónico para convertirse en protagonista de toda la experiencia.