
Hay una razón por la que cada vez más viajeros están mirando hacia la Costa Este de Los Cabos. Mientras gran parte del destino se concentra en los corredores turísticos más conocidos, esta zona conserva un ritmo distinto: playas donde sí es posible entrar al mar, una marina privada desde la que parten expediciones por el Mar de Cortés y una sensación de aislamiento difícil de encontrar en otros puntos de la península.
Este verano, Four Seasons Costa Palmas convierte esas ventajas naturales en el centro de una experiencia pensada para quienes buscan descubrir una cara menos explorada de Baja California Sur.
Bajo el concepto “Summer on the Baja Riviera”, el hotel propone un programa que toma referencias del estilo de vida mediterráneo para reinterpretarlas en este destino ubicado entre el desierto y las aguas del Mar de Cortés.
La marina privada que cambia la experiencia del destino
Uno de los elementos que distingue a Costa Palmas es su marina privada, la primera dentro de un resort Four Seasons a nivel mundial.
Desde este punto parten algunas de las actividades que han definido la experiencia de la Costa Este de Baja: recorridos en yate, expediciones de snorkel y buceo hacia Cabo Pulmo, jornadas de pesca deportiva y paseos al atardecer que permiten observar cómo cambia la luz sobre el paisaje desértico de la península.

La navegación se ha convertido en una de las formas más atractivas de descubrir esta zona, especialmente para viajeros que buscan explorar el Mar de Cortés desde una perspectiva diferente.
Del Mediterráneo a Baja California, plato por plato
La gastronomía es otro de los ejes de la temporada. Entre la propiedad y Marina Village, Costa Palmas reúne trece conceptos culinarios que abarcan desde propuestas informales frente a la piscina hasta experiencias gastronómicas de formato más íntimo.
Uno de los espacios más representativos es Delphine Day Club, creado por el chef Michelin Ludo Lefebvre. Inspirado en la Costa Azul francesa, el concepto combina cocina frente al mar, música en vivo y una atmósfera que recuerda a los clásicos clubes de playa del Mediterráneo.


Para quienes prefieren una experiencia más exclusiva, Zest ofrece un menú degustación de nueve tiempos para únicamente doce comensales por noche, servido en el jardín privado del chef.
La oferta se complementa con restaurantes como estiatorio Milos, especializado en cocina griega contemporánea; Limón, centrado en ingredientes de temporada; Casa de Brasa, dedicada a la cocina al fuego; y El Puesto, que por las noches presenta una experiencia omakase frente al mar.
Bienestar entre el desierto y el océano
A través del programa “Grounded on the East Cape”, Oasis Spa propone actividades diseñadas para favorecer el descanso y la recuperación física y mental. La iniciativa incluye tratamientos corporales, sesiones de respiración guiada, yoga frente al mar, danza somática, caminatas en la naturaleza y experiencias acuáticas que buscan reconectar con los ritmos del entorno.
Más allá de la playa y la gastronomía, el verano en Costa Palmas también pone el foco en el bienestar.
A ello se suman tratamientos faciales, servicios capilares, siete piscinas, clases deportivas y acceso al campo Costa Palmas Golf Club, diseñado por el arquitecto Robert Trent Jones II.
Una alternativa a Los Cabos tradicional
Mientras gran parte de la actividad turística de Los Cabos continúa concentrándose en los corredores más conocidos de la región, la Costa Este ha comenzado a posicionarse como una alternativa para quienes buscan combinar naturaleza, privacidad y experiencias vinculadas al mar.

Con una propuesta que mezcla navegación, gastronomía y bienestar, Four Seasons Costa Palmas aprovecha la temporada de verano para mostrar una faceta distinta de Baja California Sur, donde el lujo no gira alrededor de la prisa, sino del tiempo que se dedica a disfrutar cada momento.