
Hay relojes que buscan renovarse cambiándolo prácticamente todo y otros que encuentran margen para hacerlo ajustando pequeños detalles. Blancpain ha elegido esta segunda vía para actualizar su colección Villeret: las novedades pasan por nuevas proporciones, colores poco habituales dentro de la familia y algunas modificaciones estéticas y funcionales que buscan ampliar sus posibilidades sin alterar demasiado su identidad.
La principal novedad está en el Villeret Ultraplate, que ahora incorpora una caja de 38 mm a su catálogo. No sustituye al conocido modelo de 40 mm, sino que se coloca a su lado como una alternativa de dimensiones más contenidas. Está disponible tanto en acero inoxidable como en oro rojo de 18 quilates.
El Villeret encuentra una nueva medida
Los 38 mm pueden parecer un cambio menor sobre el papel, pero las proporciones tienen bastante que decir cuando hablamos de un reloj de vestir. En este caso, la caja mide apenas 8.35 mm de grosor, manteniendo el perfil delgado que caracteriza al Ultraplate.

El cambio de tamaño también sirve para trasladar a esta referencia algunos de los códigos que Blancpain había introducido previamente en la colección. Los números romanos están realizados en oro de 18 quilates y combinan superficies satinadas con bordes pulidos; a las 12 horas, el tradicional XII deja sitio al monograma JB, correspondiente a Jehan-Jacques Blancpain. Las agujas incorporan Super-LumiNova y la ventana de fecha, situada a las tres, aumenta de tamaño para facilitar su lectura.
Por dentro encontramos el calibre automático de manufactura 1150, con espiral de silicio y una reserva de marcha de 100 horas, es decir, algo más de cuatro días. El movimiento puede observarse a través del fondo de zafiro, donde aparece una masa oscilante calada de oro amarillo en los modelos de acero y de oro rojo en las versiones realizadas en este último material.
El salmón llega por primera vez a Villeret
Si la nueva medida representa el cambio más evidente en términos de proporciones, el color aporta otra de las novedades de esta actualización. Por primera vez, Blancpain introduce una esfera salmón dentro de la colección Villeret.
La configuración combina una caja de acero inoxidable con una esfera salmón de acabado rayos de sol, números romanos de oro de 18 quilates tratados en negro y una correa de nubuck antracita. Es una combinación que se aleja de los tonos opalinos y plateados que tradicionalmente han ocupado buena parte del catálogo de esta familia.
Junto a ella aparece una referencia disponible exclusivamente en boutiques Blancpain que mezcla acero inoxidable con números romanos de oro amarillo de 18 quilates, esfera opalina en tono dorado y correa de nubuck verde oliva.

Las correas, además, pueden cambiarse sin necesidad de herramientas gracias a un sistema intercambiable tanto para la correa como para la hebilla. Dependiendo de la referencia, Blancpain propone opciones de nubuck y piel de aligátor en tonos como beige, antracita, miel, azul y verde oliva.
La fase lunar
La otra vertiente de esta renovación llega con el Villeret Phases de Lune, presentado en una caja de 29.2 mm y disponible en acero inoxidable u oro rojo de 18 quilates.
Aquí Blancpain recupera uno de los elementos más reconocibles de su relojería: la representación de la fase lunar. Dentro de una abertura ampliada aparece un disco de cerámica azul con una luna aplicada de oro de 18 quilates, abombada, satinada y con el característico rostro que la firma utiliza en esta complicación. El conjunto se completa con bisel e índices engastados con diamantes y una aguja serpentina azul encargada de indicar la fecha.

El movimiento es el calibre automático de manufactura 913QL, que ofrece 40 horas de reserva de marcha y permite ajustar el calendario en cualquier momento sin riesgo para el mecanismo, una solución pensada para hacer más sencilla la convivencia cotidiana con esta complicación.
Una actualización que mira también al pasado
La elección de dimensiones más contenidas no resulta ajena a la historia de Villeret. En 1983, cuando buena parte de la industria relojera suiza afrontaba el avance del cuarzo, Blancpain presentó un calendario completo con fase lunar de apenas 34 mm. Aquel reloj estableció varios de los elementos que todavía aparecen en la colección, desde el bisel de doble escalón hasta la característica luna con rostro. El nombre Villeret, sin embargo, no llegaría oficialmente hasta 2002.
Las referencias actuales continúan esa línea mediante cambios concretos: 38 mm para ampliar las opciones del Ultraplate, una esfera salmón inédita en la familia, una combinación bicolor exclusiva de boutiques y dos modelos Phases de Lune de 29.2 mm.