Así es el exclusivo salón donde las estrellas de los Oscar, detrás de cámaras

Cuando pensamos en los premios de la Academy of Motion Picture Arts and Sciences —mejor conocidos como los Oscar— solemos imaginar discursos, vestidos espectaculares y estatuillas doradas. Pero detrás de esa noche también hay alianzas que llevan años consolidándose.

Una de las más visibles es la de Rolex, que desde 2017 apoya oficialmente a la Academia como parte de su iniciativa cultural Perpetual Arts, un programa con el que la casa suiza impulsa proyectos artísticos y fomenta la transmisión de conocimiento entre generaciones creativas.

La colaboración tiene sentido si pensamos que el cine y la relojería comparten algo importante: ambos hablan de tiempo. En el caso de Rolex, además, sus relojes han aparecido durante décadas en la muñeca de personajes memorables dentro de la historia del cine.

La noche más importante de Hollywood

La 98ª edición de los premios de la Academia se celebra el 15 de marzo de 2026 en el Dolby Theatre, ubicado en el complejo Ovation Hollywood, en Los Angeles.

Se trata de una ceremonia seguida por millones de espectadores en todo el mundo y transmitida en más de 200 países y territorios. Para la industria cinematográfica, es el momento del año en el que directores, actores, guionistas y técnicos se reúnen para reconocer lo mejor del séptimo arte.

Pero mientras el espectáculo ocurre frente al público, existe un espacio más tranquilo donde las estrellas pueden respirar entre un premio y otro.

El Green Room de Rolex en los Oscar

A unos pasos del escenario principal se encuentra el Green Room, una sala privada reservada para nominados, presentadores y ganadores durante la ceremonia.

Este espacio funciona como una especie de backstage elegante: un lugar donde las celebridades pueden relajarse, conversar o simplemente esperar su turno antes de volver a las luces del escenario.

Desde hace varios años, este salón lleva el sello de Rolex, que se encarga de su diseño y ambientación. Con el tiempo, el Green Room se ha convertido en uno de los espacios más reconocibles —aunque menos visibles para el público— de la gala.

Un diseño inspirado en un siglo del Oyster

La edición de 2026 tiene un significado especial para la marca. Este año se celebra el centenario del Rolex Oyster, el primer reloj hermético producido en serie y uno de los pilares de la historia de la firma.

Por eso, el diseño del Green Room toma inspiración tanto de la innovación técnica como del legado estético de la casa. El espacio también exhibe retratos de grandes figuras que han marcado la historia de los premios de la Academia, creando una especie de galería que conecta pasado y presente del cine.

La idea es sencilla: ofrecer un ambiente elegante y tranquilo que celebre dos historias paralelas —la del cine y la de la relojería— mientras, al otro lado de la puerta, se escribe un nuevo capítulo de Hollywood.

Un puente entre el arte y el tiempo

Para Rolex, su presencia en los Oscars no se limita al patrocinio de un evento. Forma parte de una estrategia más amplia para apoyar las artes y reconocer a quienes dedican su vida a ellas.

En el caso del cine, la colaboración con la Academy of Motion Picture Arts and Sciences refleja justamente eso: la celebración del talento, la creatividad y las historias que terminan marcando una época.

Y mientras los ganadores sostienen su estatuilla frente a millones de espectadores, es probable que, unos minutos después, pasen por el Green Room. Un espacio silencioso donde, por un momento, el tiempo parece detenerse.