
Durante años, Bvlgari dominó la conversación con récords de delgadez. Ahora, el enfoque cambia: mantener esa ingeniería, pero traducirla en relojes más pequeños, más versátiles y mucho más fáciles de usar todos los días. Así se entiende su nueva colección presentada en Watches and Wonders Geneva.
Este año, la Maison romana no está intentando hacer el reloj más complicado del mundo, sino el más fácil de llevar. El protagonista es el nuevo Octo Finissimo de 37 mm, pero detrás hay algo más grande: una nueva forma de entender la alta relojería. Acompañado por versiones extremas, reinterpretaciones de Serpenti y una inesperada incursión en joyería dentro del salón.
Octo Finissimo 37 mm
El lanzamiento más importante de la marca es, sin duda, el nuevo Octo Finissimo de 37 mm.
Después de años dominando la conversación con piezas ultradelgadas de 40 mm, la Maison decide reducir el diámetro y replantear por completo el reloj. El resultado:


- Un diseño más equilibrado y versátil
- Solo 65 gramos de peso
- Mejor ergonomía para uso diario
- Un enfoque claramente más lifestyle
Este cambio no es menor. El reloj deja de ser únicamente una proeza técnica para convertirse en una pieza que cualquiera puede integrar a su estilo personal, sin importar género o tamaño de muñeca.
Un nuevo movimiento más eficiente
Dentro de este nuevo Octo Finissimo vive un calibre completamente nuevo: el BVF 100.
Este movimiento automático con microrrotor:
- Mide apenas 2.35 mm de grosor
- Ofrece 72 horas de reserva de marcha
- Reduce el volumen total del reloj en un 20%
En pocas palabras, más autonomía en menos espacio. Y eso, en relojería, es clave.
Cuatro versiones, cuatro personalidades
El nuevo Octo Finissimo llega con distintas interpretaciones que cambian por completo su carácter:
- Titanio arenado: técnico, ligero y muy contemporáneo
- Titanio satinado: más estructurado, con énfasis en la arquitectura
- Oro amarillo: una lectura más clásica y vinculada a la joyería
- Repetidor de minutos en titanio: para quienes buscan complicación y tradición
Cada uno responde a un estilo distinto, pero todos comparten la misma idea: proporción perfecta y discreción bien ejecutada.
Ultra Tourbillon
Aunque el enfoque general es más cotidiano, Bvlgari no abandona su lado más experimental.
Este año presenta el Octo Finissimo Ultra Tourbillon en platino, que se posiciona como el tourbillon de platino más delgado del mundo. Es una pieza que no busca ser práctica, sino demostrar hasta dónde puede llegar la ingeniería cuando se combina con diseño.
Serpenti: el icono sigue transformándose
La colección Serpenti también evoluciona con dos líneas clave:
- Serpenti Tubogas con brazaletes Studs: una interpretación más atrevida y contemporánea
- Serpenti Aeterna: continúa su transformación con una fuerte apuesta por el color
Aquí la lógica es distinta: menos técnica visible y más énfasis en el objeto como joya en movimiento.

Oro, acero y joyería: el otro lenguaje de Bvlgari
Por primera vez dentro de este contexto, la marca introduce novedades de joyería:
- Nuevos anillos B.zero1
- Una parure Bvlgari Tubogas
- Combinaciones de oro y acero como lenguaje estético
Esto refuerza algo que atraviesa todos los lanzamientos: la dualidad de la casa, que nunca ha sido solo relojera ni solo joyera.

Un ecosistema más digital
Finalmente, la marca también da un paso hacia lo digital con:
- Datamatrix para trazabilidad
- Bvlgari Touch, su sistema de pasaporte digital
Una capa tecnológica que acompaña al producto físico sin robarle protagonismo.
Más allá de récords o complicaciones, lo que propone Bvlgari en esta edición de Watches and Wonders Geneva es bastante claro: la alta relojería no tiene que ser complicada para quien la usa.