Bvlgari Octo Finissimo Dazzle: el arte de desaparecer a plena vista
Octo Finissimo Dazzle

Hay relojes que llaman la atención por la complejidad de sus materiales, por su artesanía minuciosa o por su gran historia detrás. El Octo Finissimo Dazzle apuesta por algo distinto: desafiar la mirada. Para esta edición limitada de apenas 80 piezas, Bvlgari toma como punto de partida el dazzle camouflage, una técnica utilizada por los fabricantes de automóviles durante las pruebas en carretera para ocultar las proporciones reales de sus prototipos mediante patrones geométricos disruptivos.

Llevado al universo de la Alta Relojería, este lenguaje visual adquiere una nueva dimensión. Sobre la característica arquitectura octogonal del Octo Finissimo, los patrones geométricos fragmentan los volúmenes, entrelazan los planos y alteran la percepción de la silueta. El resultado es un reloj que parece revelarse y desaparecer al mismo tiempo.

Una arquitectura que se funde  

La caja de titanio arenado de 40 mm, la esfera y el brazalete integrado se convierten en una misma superficie gráfica. Un motivo geométrico grabado con láser recorre cada elemento y genera una continuidad visual que prácticamente borra las fronteras entre ellos.

Los ángulos que han convertido al Octo Finissimo en una de las siluetas más reconocibles de la relojería contemporánea quedan parcialmente ocultos bajo este patrón. Paradójicamente, es precisamente esa intención de desaparecer la que hace que el reloj resulte aún más intrigante.

La intervención no es absoluta. El bisel permanece limpio, conservando uno de los elementos esenciales de la identidad del Octo Finissimo y funcionando como un punto de referencia dentro de esta composición geométrica.

“El Octo Finissimo Dazzle encarna la fusión de la estética y la funcionalidad. El reloj renuncia casi por completo a su función principal —dar la hora— y se transforma en otra cosa a través de una textura que fluye en el diseño. Todo está oculto, camuflado, integrado en un patrón de elementos cuadrados que representan el módulo sobre el que descansa la geometría de la caja y el brazalete”, explica Fabrizio Buonamassa Stigliani, Director Ejecutivo de Creación de Productos de Bvlgari, quien describe esta pieza como una fusión entre estética y funcionalidad, donde la textura se integra en el diseño hasta transformar la manera en que se percibe el reloj.

El camuflaje también está en el movimiento

Bajo esta propuesta radical de diseño permanece uno de los principios fundamentales de la colección: la búsqueda constante de la extrema delgadez.

El Octo Finissimo Dazzle incorpora el calibre de manufactura BVL 138, un movimiento automático ultradelgado equipado con microrrotor. Con apenas 2.23 mm de grosor, ofrece funciones de horas, minutos y pequeño segundero, además de una frecuencia de 21,600 alternancias por hora —3 Hz— y una reserva de marcha de 60 horas.

El movimiento también recibe un acabado acorde con el carácter artesanal de la pieza, con decoración a mano que combina Côtes de Genève, biselado y acabado perlado. Así, detrás de una estética que juega a ocultar, existe una mecánica que revela el nivel de precisión necesario para mantener la esencia del Octo Finissimo.

Una pieza monolítica de titanio

La caja ultradelgada de titanio arenado alcanza un grosor total de apenas 5.15 mm. Sobre ella, el patrón grabado mediante láser continúa hacia la esfera de titanio opalino y el brazalete integrado, creando una apariencia prácticamente monolítica.

La corona, también de titanio arenado, incorpora una inserción de cerámica negra, mientras que el fondo transparente permite observar el calibre BVL 138. La pieza ofrece además una hermeticidad de hasta 3 ATM, equivalente a 30 metros.

Con el Octo Finissimo Dazzle, Bvlgari vuelve a llevar su colección más experimental hacia un territorio donde la relojería se encuentra con el diseño industrial. El camuflaje, concebido originalmente para esconder las formas de un automóvil, se transforma aquí en una firma estética que hace exactamente lo contrario: consigue que la silueta del reloj sea todavía más difícil de ignorar.