
A primera vista, el Chopard Alpine Eagle conserva los rasgos que distinguen a esta colección: una caja de acero, un brazalete integrado y un bisel con ocho tornillos. Sin embargo, basta con detenerse en la esfera para descubrir que esta edición juega en otra categoría. En lugar del patrón radial inspirado en el iris de un águila que caracteriza a la familia, presenta un grabado artesanal que reproduce el movimiento de las alas de esta ave en pleno vuelo.
El resultado es el Alpine Eagle 41 XP TimeForArt 2026, una pieza única con la que Chopard explora una nueva manera de interpretar uno de sus diseños contemporáneos.
Su principal novedad no está en una complicación relojera adicional, sino en el trabajo artístico que ocupa el centro de la pieza: una esfera de oro blanco ético de 18 quilates, grabada a mano y terminada con una pátina negra que acentúa sus relieves.
El plumaje se construye mediante un bajorrelieve que aporta volumen y profundidad sin comprometer la delgadez de la esfera, cuyo grosor no supera un milímetro. Cada pluma se trabaja para crear transiciones entre distintas superficies, de modo que la luz revela matices diferentes según el ángulo desde el que se observe el reloj.

Este nivel de detalle requiere 80 horas de trabajo minucioso y completamente artesanal. La pátina aplicada posteriormente refuerza los contrastes y permite apreciar mejor las líneas del grabado. Es una intervención que cambia la apariencia habitual del Alpine Eagle sin borrar los códigos de diseño que lo identifican.
Un movimiento ultraplano con 65 horas de reserva de marcha
La delgadez es otro de los aspectos relevantes de esta edición. En su interior trabaja el calibre automático L.U.C 96.17-L, desarrollado, diseñado y ensamblado en los talleres de Chopard Manufacture. Con apenas 3.30 mm de grosor, este movimiento permite mantener la caja en solo 8 mm, una proporción que contrasta con la complejidad de su construcción.
El calibre incorpora un microrrotor de oro amarillo de 22 quilates que da cuerda al mecanismo con el movimiento de la muñeca. Esta solución permite aprovechar el espacio disponible sin recurrir a un rotor convencional de mayor tamaño.
También integra la tecnología Chopard Twin, basada en dos barriletes superpuestos que trabajan en paralelo. Su función es almacenar y suministrar energía al movimiento de manera regular, al tiempo que contribuyen a conservar su perfil ultraplano. Gracias a esta arquitectura, el reloj ofrece una reserva de marcha de 65 horas, es decir, puede seguir funcionando durante ese periodo sin necesidad de recibir nueva energía, siempre que esté completamente cargado.

El mecanismo está compuesto por 172 componentes, utiliza 29 rubíes y funciona a una frecuencia de 28,800 alternancias por hora, equivalente a 4 Hz. A través del fondo transparente, decorado con la inscripción TimeForArt, también es posible observar los puentes con acabados Côtes de Genève.
Lucent Steel: acero con identidad propia
La caja de 41 mm está fabricada en Lucent Steel™, el acero desarrollado por Chopard que contiene un 80% de material reciclado. Mediante un proceso de refundición, la manufactura busca obtener un material de gran pureza, con un brillo distintivo y una resistencia elevada a la abrasión.
El acabado también forma parte de la identidad del reloj. Las superficies satinadas se alternan con detalles pulidos, mientras que el bisel conserva sus ocho tornillos de fijación indexados. La corona, por su parte, lleva grabada una rosa de los vientos, otro de los símbolos recurrentes de la colección.
El conjunto se completa con un brazalete integrado de Lucent Steel™, cuyo diseño se ha ajustado para favorecer la comodidad. La pulsera presenta una disminución más marcada en sus primeros eslabones y piezas más estrechas cerca del cierre. Además, la hebilla desplegable triple incorpora un mecanismo que permite extender el brazalete hasta 5 mm mediante un sencillo movimiento de tracción y presión, para adaptarlo a los cambios de temperatura o a los movimientos de la muñeca.

El reloj ofrece resistencia al agua hasta 100 metros. En la esfera negra, los índices y las agujas de horas y minutos cuentan con Super-LumiNova® Grade X1 para facilitar la lectura en condiciones de poca luz.
Una pieza única para TimeForArt 2026
El Alpine Eagle 41 XP TimeForArt 2026 fue creado exclusivamente para esta subasta bienal, que reúne relojes excepcionales para recaudar fondos destinados al arte contemporáneo. El 100% de los beneficios de TimeForArt se dirige a apoyar a artistas contemporáneos a través del Swiss Institute, sus programas públicos de aprendizaje y talleres comunitarios gratuitos.
La iniciativa ofrece a Chopard la oportunidad de llevar su trabajo artesanal más allá de los códigos habituales de una colección. En palabras de Karl-Friedrich Scheufele, copresidente de la firma, la intención fue transformar la esfera en una auténtica obra de arte y explorar el diálogo entre relojería y expresión artística.
La pieza también recupera el espíritu de Alpine Eagle, una colección lanzada en 2019 a partir del reloj St. Moritz de 1980. Su historia conecta tres generaciones de la familia Scheufele y una inspiración común en los paisajes alpinos y el águila que los sobrevuela.

En esta edición, esa referencia natural deja de ser únicamente un motivo de diseño para convertirse en el centro del trabajo artesanal. La esfera concentra la intervención artística, mientras que el calibre L.U.C y la construcción ultradelgada mantienen el interés técnico del reloj.
Así, el Alpine Eagle 41 XP TimeForArt 2026 reúne dos formas de precisión: la que exige la micromecánica y la que necesita un artesano para dar forma a cada pluma en una superficie de menos de un milímetro.