
Durante años, Swatch ha explorado el arte desde múltiples ángulos: ilustración, pop, gráfica contemporánea y colaboraciones con creadores actuales. Pero esta vez el punto de partida es distinto. La colección Swatch x Guggenheim no mira al presente inmediato, sino al momento en el que el arte decidió romper con la representación, experimentar con la luz, el movimiento y el gesto, y cambiar para siempre la forma de mirar el mundo.
Inspirada en obras maestras de Degas, Monet, Paul Klee y Jackson Pollock, y creada en colaboración con el Guggenheim de Nueva York y la Colección Peggy Guggenheim de Venecia, esta colección traslada a la muñeca el pulso del arte moderno y abstracto. No como un ejercicio nostálgico, sino como una forma de recordar que estas obras, nacidas hace más de un siglo, siguen marcando el ritmo de nuestra sensibilidad contemporánea.
Degas y el movimiento detenido en el tiempo

DEGAS’S DANCERS se inspira en Dancers in Green and Yellow (1903), actualmente expuesta en el Guggenheim de Nueva York. En lugar de mostrar la escena completa, el reloj se concentra en un detalle íntimo: los pies de una bailarina, como hacía el propio Degas al recortar sus composiciones. Las correas continúan la historia con siluetas estilizadas y tutús en movimiento, mientras los verdes intensos y amarillos luminosos transmiten la energía del ballet y la obsesión del artista por capturar el gesto justo antes de desaparecer.
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Monet, Venecia y la luz

Con MONET’S PALAZZO DUCALE, Swatch rinde homenaje a The Palazzo Ducale, Seen from San Giorgio Maggiore (1908). La esfera reproduce el palacio veneciano bañado por la luz, mientras que las correas evocan los reflejos cambiantes de la laguna. Hay un guiño inesperado: tras exponerse a luz ultravioleta, la esfera revela un naranja intenso que amplifica la atmósfera vibrante de Venecia. Un detalle lúdico que dialoga con la mirada impresionista de Monet y conecta simbólicamente al Guggenheim de Nueva York con el de Venecia. Este modelo también está disponible con Swatch Pay, según el país.
Paul Klee y la geometría de la imaginación

KLEE’S BAVARIAN DON GIOVANNI toma como referencia The Bavarian Don Giovanni (1919), una obra cargada de símbolos, humor y narrativa personal. En el reloj, el personaje central aparece en la esfera, mientras que los nombres que rodean la figura se extienden por las correas, creando una composición que parece moverse con cada giro de la muñeca. El detalle más curioso está en el calendario: la ventana cambia de color cada día, un pequeño gesto que refuerza la idea de cambio constante que atraviesa la obra de Klee.
Pollock y el pulso del expresionismo abstracto

La colección se cierra con POLLOCK’S ALCHEMY, inspirada en Alchemy (1947), parte de la Colección Peggy Guggenheim de Venecia. Aquí no hay formas reconocibles ni narrativas clásicas: la esfera y las correas capturan la energía libre de la técnica de goteo que definió a Jackson Pollock. El reloj se convierte en un fragmento de acción congelada, una traducción visual de la pintura que parece seguir viva, incluso en movimiento.
Un hilo invisible que une Nueva York, Venecia y Suiza
Más allá de las obras individuales, los cuatro relojes comparten un detalle común: un segundero de longitud doble, un gesto sutil que refuerza la idea de conexión transatlántica entre las instituciones Guggenheim y el diseño suizo de Swatch. La colección no solo celebra el arte, sino que también apoya las iniciativas de conservación de los museos, prolongando su legado para futuras generaciones.

Disponible a partir del 15 de enero de 2026 en tiendas Swatch y en línea en todo el mundo, la colección Swatch x Guggenheim propone una nueva forma de relacionarse con el arte moderno: cercana, cotidiana y sin solemnidad. No se trata de reemplazar al museo, sino de extender su espíritu más allá de sus muros, justo ahí donde el tiempo se vive minuto a minuto.