
Un reloj existe, en esencia, para medir el tiempo. Pero en el nuevo Epic X Chrono Meteor X de Jacob & Co. hay otro tiempo mucho más difícil de dimensionar: el de un material que comenzó a formarse hace más de 4,560 millones de años, incluso antes que nuestro planeta.
Ese fragmento de historia cósmica es el meteorito Muonionalusta y ahora ocupa el centro de la esfera de una colección limitada a 50 piezas por referencia.
Más allá de la procedencia, lo interesante desde el punto de vista relojero está en lo que ocurre cuando ese material se convierte en una esfera. Cada fragmento presenta un dibujo diferente, por lo que la propia naturaleza del meteorito impide que existan dos Epic X Chrono Meteor X idénticos.
Una esfera que tardó millones de años en formarse
Las líneas geométricas que atraviesan la superficie del Muonionalusta no son un acabado aplicado por Jacob & Co. Se conocen como estructuras de Widmanstätten y se formaron por el enfriamiento extremadamente lento de las aleaciones de hierro y níquel que componen el meteorito.
Es un proceso que ocurrió durante millones de años en el espacio y bajo condiciones que no pueden reproducirse de la misma manera en la Tierra. De ahí que esos patrones funcionen prácticamente como una huella particular de cada sección del material.

Para llevarlo hasta un reloj, el meteorito debe cortarse en láminas muy delgadas y posteriormente someterse a un tratamiento que permite revelar esas estructuras. Después se estabiliza el material para protegerlo antes de utilizarlo como carátula.
El resultado introduce una variable poco habitual incluso dentro de las ediciones limitadas: aunque todos los relojes parten del mismo concepto y especificaciones, la superficie visible cambia naturalmente de una pieza a otra.
Tres formas de interpretar el mismo meteorito
Jacob & Co. construye la colección alrededor de una caja de 44 mm y propone tres interpretaciones distintas. La Epic X Chrono Meteor X Titanium utiliza titanio, un material que además de reducir el peso mantiene el carácter deportivo habitual de la familia Epic X.
La Meteor X Black DLC recurre a un revestimiento negro que genera un contraste más marcado con los patrones metálicos de la esfera. La tercera, Meteor X Rose Gold, cambia el registro mediante una caja de oro rosa que enfrenta el tono cálido del metal precioso con la apariencia fría y mineral del meteorito. Cada referencia estará limitada a 50 ejemplares.

Un cronógrafo detrás del material extraterrestre
Aunque el meteorito concentra buena parte de la atención, debajo de la esfera hay un cronógrafo mecánico automático. El Epic X Chrono Meteor X ofrece indicaciones de horas, minutos y segundos junto con una configuración bicompax para las funciones del cronógrafo.
El mecanismo emplea una rueda de pilares —un componente tradicionalmente asociado con el control de las funciones del cronógrafo— y proporciona una reserva de marcha de 48 horas. La colección se completa con correas de caucho, en línea con la orientación deportiva del modelo.
Con esta propuesta, Jacob & Co. lleva al Epic X Chrono un material que difícilmente puede entenderse únicamente como un recurso decorativo. Aquí, las irregularidades, líneas y diferencias entre una esfera y otra son precisamente parte del concepto.
Y quizá ahí se encuentra el dato más curioso de la colección: mientras el movimiento se encarga de contar segundos, minutos y horas, la superficie que lo cubre comenzó su propia historia hace unos 4,560 millones de años.