Hermès convierte el universo ecuestre en alta joyería con su nueva colección Into the Horsescape

El caballo está en el origen de Hermès, pero en Into the Horsescape la Maison francesa decide no representarlo de manera literal. La nueva colección de Alta Joyería, diseñada por Pierre Hardy, director creativo de joyería de Hermès, parte de los objetos, gestos y códigos que históricamente han acompañado al mundo ecuestre para transformarlos en piezas de extraordinaria complejidad técnica. Son 90 nuevas joyas agrupadas en 14 temáticas, la mayor colección de Alta Joyería presentada hasta ahora por la casa.

La propuesta comienza con una idea aparentemente sencilla: el caballo está presente, pero apenas se deja ver. En su lugar aparecen el bocado, el lazo, la brida, el estribo, la silla de montar o el clavo de herrero. Objetos concebidos originalmente para cumplir una función que, bajo la mirada de Pierre Hardy, pierden su carácter utilitario para convertirse en formas escultóricas. «El caballo en sí apenas se ve, pero su simbolismo está presente en cada pieza», explica el diseñador.

Joyas como objetos relacionados con el caballo

La colección recorre así diferentes interpretaciones del imaginario ecuestre. Étreintes prolonga las curvas de los bocados de montar y las combina con intensas esmeraldas, mientras Lasso Disco convierte la estructura retorcida de un lazo en una composición de oro y diamantes de talla baguette. Chevauchée, por su parte, mira hacia las grandes llanuras americanas y juega con cadenas retorcidas, trenzadas y engastadas junto a turmalinas, crisoprasa, cuarzo y piedra lunar.

Otros diseños recurren a elementos más reconocibles. Hermès Apparat toma como referencia la capucha que cubre la cabeza y el cuello del caballo, mientras Centaure se inspira en la huella de su pisada y explora el contraste entre el oro y el jade negro. Attelage d’or recupera las bridas y las hebillas de los arneses, un guiño especialmente significativo para una firma cuyo origen está ligado precisamente a la fabricación de arneses y sillas de montar.

La memoria de Hermès también aparece en Sellette, una de las piezas que mejor resume el concepto de la colección. Hardy encontró inspiración en una silla de montar en miniatura del siglo XVIII perteneciente a la colección Émile Hermès. El objeto vuelve a miniaturizarse para adaptarse a la muñeca, conservando sus detalles y sustituyendo el cuero por titanio negro satinado, oro cincelado y diamantes.

En el extremo opuesto se encuentra Galop Hermès, donde el caballo abandona la sugerencia para adquirir una presencia inequívoca. Su perfil escultórico se construye con piedras centrales como zafiros azules y diamantes, además de degradados de diamantes blancos y marrones sobre oro rosa. Clou de Forge Lumière transforma, en cambio, los humildes clavos utilizados para fijar las herraduras en joyas radiantes mediante diamantes y la técnica de pavage matière.

Para Pierre Hardy, las piedras preciosas no son únicamente elementos de valor, sino herramientas expresivas. Las utiliza «como si pintara con colores», combinando materiales y tonalidades para revelar su belleza. En Into the Horsescape, el universo ecuestre se convierte así en un territorio abstracto donde oro, diamantes, esmeraldas, jade, turmalinas, cuarzos, ópalos y otras gemas construyen una nueva interpretación de la relación histórica entre Hermès, el caballo y la artesanía.