
Desde hace siglos, dos siluetas dominan el horizonte del Valle de México contando una historia que no necesita palabras: la del Iztaccíhuatl, recostada como la Mujer Dormida, y la del Popocatépetl, aún activo, como un guardián eterno. Esta leyenda de origen prehispánico, marcada por la devoción y la permanencia, es la que inspira a Montblanc a reinterpretar el tiempo con una nueva edición de su colección 1858 Geosphere.
Este reloj no intenta contar la historia de forma literal, sino capturar su esencia: permanencia, resistencia y una idea de eternidad que dialoga con el paso del tiempo.
Un tributo a los volcanes mexicanos
La colección 1858 Geosphere de Montblanc siempre ha estado vinculada al espíritu de exploración. En esta edición, ese concepto se aterriza en territorio mexicano con un guiño directo a sus volcanes más emblemáticos.
El detalle evidente está en el reverso de la caja, donde un grabado láser en 3D recrea el relieve del Popocatépetl y el Iztaccíhuatl.
No se trata de un simple diseño decorativo: la técnica busca reproducir la profundidad y las texturas de la montaña, jugando con luces y sombras para dar una sensación más cercana a la topografía real.
Instrumento de exploración
Más allá del homenaje, el reloj mantiene el enfoque técnico que caracteriza a la línea Geosphere. Integra el movimiento automático MB 29.25, desarrollado para quienes viajan constantemente o trabajan con múltiples husos horarios.

Entre sus funciones destacan los globos terráqueos giratorios de los hemisferios norte y sur, acompañados por una escala de 24 horas, indicador de día y noche, doble zona horaria y fecha. Es, en términos prácticos, una herramienta pensada para moverse por el mundo sin perder referencia del tiempo.
La caja está fabricada en titanio, un material ligero y resistente, con bisel bidireccional en cerámica y recubrimiento negro. La esfera, por su parte, incorpora un acabado inspirado en los glaciares, trabajado con una técnica que requiere más tiempo que los procesos tradicionales, lo que se traduce en una textura más compleja y detallada.
Tecnología 0 Oxygen:
Uno de los elementos más relevantes de esta pieza es su construcción sin oxígeno en el interior. Esta tecnología —cada vez más presente en los modelos de exploración de Montblanc— responde a una necesidad práctica: garantizar el funcionamiento del reloj en condiciones extremas.
Al eliminar el oxígeno, se evita el empañamiento provocado por cambios bruscos de temperatura y se reduce el riesgo de oxidación en los componentes internos. Es una innovación que no se percibe a simple vista, pero que afecta directamente en la durabilidad y precisión del mecanismo.

Cada pieza incluye un certificado que valida esta característica, reforzando su enfoque técnico.
Una edición limitada con identidad mexicana
El Montblanc 1858 Geosphere 0 Oxygen Edición Especial México está limitado a solo 50 piezas y disponible exclusivamente en boutiques de la marca en el país.
Más que un lanzamiento, funciona como una declaración de interés hacia México como fuente de inspiración. No es común que la alta relojería centre su narrativa en elementos tan específicos del territorio, y en este caso, el resultado logra conectar la tradición relojera con un símbolo profundamente arraigado en la cultura mexicana.