Limitado a solo 18 piezas: así es el nuevo Arnold & Son DSTB 42 Stop-Seconds
Arnold & Son DSTB Stop-Seconds

El nuevo DSTB Stop-Seconds de Arnold & Son se inspira en los cronómetros navales que marcaron la historia de la navegación, recuperando una búsqueda que definió el trabajo de John Arnold: medir el tiempo con la mayor precisión posible.

La pieza llega en dos versiones, una con caja de oro rojo 5N de 18 quilates y otra en platino 950. Ambas tienen un diámetro de 42 milímetros y se producen en ediciones limitadas de 18 ejemplares cada una. Sin embargo, su atractivo va más allá de la exclusividad de los materiales: el verdadero protagonista es el mecanismo que permite observar el avance de los segundos con una cadencia deliberada y exacta.

Precisión a cada segundo

Las siglas DSTB corresponden a Dial-Side True Beat, una denominación que describe uno de los rasgos distintivos de esta colección: mostrar en el lado de la esfera el mecanismo responsable de la complicación de segundos muertos. A diferencia del segundero convencional, cuya marcha parece continua, esta aguja avanza mediante saltos precisos de un segundo en un segundo.

La complicación tiene sus raíces en los instrumentos de precisión asociados con John Arnold, relojero británico que contribuyó al desarrollo de la cronometría naval. En aquellos cronómetros, la exactitud era una necesidad fundamental para los navegantes, que dependían de la hora de referencia de Greenwich para calcular la longitud geográfica. Una desviación temporal podía traducirse en un error considerable de posición durante una travesía.

Arnold & Son recupera ese legado y lo convierte en parte visible de la experiencia relojera. Sobre la esfera, los puentes de oro y el mecanismo de activación, rematado con un ancla de acero azulado al fuego, dejan al descubierto una parte de la complejidad que normalmente permanece oculta dentro de un movimiento. La larga y fina aguja de los segundos completa la escena con un salto definido, casi escénico, que hace tangible el paso del tiempo.

Una función adicional para ajustar el tiempo

La novedad del DSTB Stop-Seconds está en sumar a los segundos muertos una función de parada del segundero. Al tirar de la corona, es posible detener la aguja y ajustar la hora con mayor precisión antes de reanudar su marcha. Se trata de una solución que remite a los procedimientos utilizados históricamente para sincronizar los cronómetros marinos con una señal horaria de referencia.

Aunque su funcionamiento resulta intuitivo para quien lleva el reloj, desarrollar el mecanismo exigió resolver un reto técnico particular. El sistema de segundos muertos trabaja bajo tensión constante, acumulando y liberando energía en cada avance. Para detenerlo sin comprometer su funcionamiento posterior, Arnold & Son incorporó una palanca específica que permite inmovilizar el segundero y garantizar un rearranque inmediato al accionar nuevamente la corona.

En el corazón del reloj se encuentra el calibre automático A&S6303, desarrollado y fabricado internamente. Ofrece una reserva de marcha de 55 horas y funciona con un escape de áncora suizo, mientras que su frecuencia de 28,800 alternancias por hora forma parte de una arquitectura concebida para combinar la tradición de la cronometría con las exigencias de la relojería contemporánea.

Dos interpretaciones del legado de John Arnold

Las diferencias entre ambas versiones se encuentran, sobre todo, en la elección de materiales y colores, concebidos como referencias a la historia del fundador de la Maison.

La versión en oro rojo de 18 quilates presenta una esfera arenada con tratamiento PVD en tono Cliff Grey, inspirado en los acantilados de Cornualles, la región inglesa de la que era originario John Arnold. La correa de piel de aligátor, cosida a mano, retoma esa gama cromática para mantener la continuidad visual del conjunto.

En contraste, la edición de platino 950 adopta el tono Kingsand, una referencia al color de las platinas de latón de los movimientos históricos de Arnold, que se doraban para protegerlas de la oxidación. En este caso, la correa de piel de aligátor en azul tinta introduce un matiz distinto, acompañado por una hebilla de pasador de platino.

Ambas esferas incorporan subesferas de ópalo blanco con índices en números romanos. Su acabado circular y su superficie ligeramente cóncava aportan profundidad al diseño y evocan, de manera sutil, el relieve de las esferas esmaltadas de los relojes históricos de John Arnold.

La mecánica también está en los detalles

La arquitectura del movimiento puede apreciarse a través del fondo transparente de zafiro. Allí se revela una masa oscilante calada de oro de 22 quilates, decorada con guilloché, junto con el emblema del ancla que identifica a la manufactura y recuerda una de las figuras más representativas del universo naval.

Los acabados refuerzan la dimensión artesanal de la pieza: puentes decorados con Côtes de Genève radiales y biselados a mano, tornillos azulados y moldurados, y una platina perlada manualmente. El movimiento está desarrollado, fabricado, ensamblado y ajustado en la manufactura de Arnold & Son en La Chaux-de-Fonds, Suiza.

Con una resistencia al agua de hasta tres bares, el DSTB Stop-Seconds no busca reinterpretar la historia naval únicamente desde una perspectiva estética. Su propuesta consiste en recuperar una función nacida de la necesidad de medir y ajustar el tiempo con rigor, y convertirla en una demostración visible de ingeniería relojera. En sus dos ediciones limitadas, la precisión deja de ser una cualidad abstracta para convertirse en el espectáculo mecánico que sucede sobre la esfera.