Los relojes Hamilton tienen un papel en la última película de Spielberg

Hamilton continúa su legado como el relojero de los cineastas con El día de la revelación, el nuevo thriller de original de Steven Spielberg, para Universal Pictures y Amblin Entertainment (en cines a partir del 12 de junio). En una historia marcada por el descubrimiento, la responsabilidad y las consecuencias, dos relojes Hamilton aparecen en las muñecas de los protagonistas. Su presencia refuerza el papel del tiempo como elemento narrativo esencial.

Durante más de 90 años, Hamilton ha colaborado con cineastas situando sus relojes allí donde confluyen la autenticidad y la narrativa. Ya sea mediante la selección de modelos existentes o diseñando relojes de forma colaborativa en respaldo de la narración, el enfoque de la marca sigue siendo el mismo: los relojes deben enriquecer el universo de la película y profundizar en el desarrollo de los personajes.

La última película de un realizador legendario

Dirigida por Steven Spielberg a partir de una historia original, la película plantea una vertiginosa carrera a vida o muerte entre quienes creen que la verdad pertenece a siete mil millones de personas y poderosas fuerzas dispuestas a todo para mantenerla oculta. Una historia sobre relaciones, fe, memoria y verdades que nos conectan entre nosotros y con nuestra humanidad, donde el tiempo, la elección y las consecuencias ocupan el centro del relato.

En la película, el Dr. Daniel Kellner, interpretado por el ganador del Globo de Oro Josh O’Connor, lleva el modelo Khaki Field Mechanical. Definido por su claridad, sobriedad y propósito, el reloj refleja a un personaje guiado por sus convicciones y con una relación directa con el tiempo. Su movimiento de cuerda manual y su diseño funcional ponen de relieve un enfoque basado en la transparencia y la intencionalidad.

En contraste, Noah Scanlon luce el Jazzmaster Open Heart. Con su arquitectura refinada y su mecanismo visible, el reloj refleja un carácter forjado por la experiencia, la minuciosidad y un profundo conocimiento de los sistemas que operan bajo la superficie.

Ambos relojes aparecen en la pantalla de forma natural, como una extensión de los personajes y no como simples accesorios. Su presencia refuerza la filosofía de Hamilton sobre la colaboración cinematográfica, en la que los relojes contribuyen al realismo, a la narración y a enfatizar la profundidad de los personajes.

En El día de la revelación, el tiempo es una fuerza impulsora que influye en las decisiones, intensifica las tensiones y, en última instancia, determina el desenlace de la historia.