Pac-Man, pero en platino: el reloj más inesperado del año
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¿Te acuerdas de la primera vez que jugaste Pac-Man? No había tutoriales, ni gráficos en 4K, ni historias complejas. Solo un personaje amarillo, unos fantasmas y esa sensación de que el tiempo desaparecía mientras jugabas. Bueno, ahora imagina esa misma sensación… pero en un reloj de alta relojería.

Hay algo muy especial en recordar la primera vez que viste a ese pequeño círculo amarillo devorando puntos en una pantalla. No necesitabas entender reglas complicadas ni gráficos hiperrealistas: solo correr, escapar de fantasmas… y volverlo a intentar.

Eso fue Pac-Man en los años 80: un fenómeno global que convirtió las salas de arcade en puntos de encuentro y que, sin exagerar, ayudó a definir la cultura pop de toda una generación. Hoy, 45 años después, sigue siendo reconocible en cualquier lugar del mundo.

Y justo ahí es donde entra Krayon, una casa independiente que normalmente habla del tiempo desde un lugar muy poético —literalmente ligado al sol, la luz y los ciclos naturales— pero que ahora decidió hacer algo distinto: sonreír.

Un reloj insporado en Pac-Man

Detrás de esta pieza están Fei Hou y Rémi Maillat, quienes, casualmente (o no tanto), crecieron con Pac-Man en contextos completamente distintos: ella en China, él en Suiza.

Dos formas de jugar, dos infancias, misma sensación: ese momento en el que te olvidas del tiempo. Y esa idea es justo la base del reloj.

Porque aquí no solo “aparece” Pac-Man como decoración. Literalmente forma parte de la manera en que se lee el tiempo.

El truco: cuando Pac-Man reemplaza al sol

Este reloj toma como base el famoso movimiento “Anywhere” de Krayon, una complicación que permite ver las horas de salida y puesta del sol en cualquier lugar del mundo.

Pero aquí viene lo interesante:

  • Pac-Man sustituye al indicador del día
  • Avanza por la carátula como si fuera el sol recorriendo el cielo
  • Los puntos, frutas y fantasmas aparecen según el ciclo de luz
  • La “gran galleta” marca la puesta del sol
  • A medianoche, los fantasmas se vuelven azules (sí, como en el juego)

Es decir, el paso del tiempo se convierte en una especie de partida continua. Un loop. Exactamente como el videojuego.

Alta relojería con sentido del humor

Aunque todo suena muy lúdico, la ejecución es todo, menos simple:

  • Caja de platino (PT950) de 39 mm
  • Carátula de ónix pulido, profunda y casi hipnótica
  • Laberinto de Pac-Man aplicado con tampografía translúcida
  • Fantasmas y frutas pintados a mano
  • Movimiento mecánico con 432 componentes
  • Reserva de marcha de 72 horas
Stacked from 21 images. Method=B (R=4,S=9)

Y, como buen objeto de colección: solo existen 15 piezas, y ninguna es igual a otra. La posición de los elementos cambia en cada reloj, como si cada uno fuera su propia partida.

Una forma distinta de ver el tiempo

Lo más interesante de este lanzamiento no es solo el guiño a la cultura pop. Es la idea detrás. Mientras muchos relojes buscan precisión, complicaciones o estética, este propone algo más sencillo —y más difícil al mismo tiempo—: recordar que el tiempo también puede sentirse.

Ese instante en el que jugabas “cinco minutos más”… y de repente ya había pasado una hora. O varias.

La colección PAC-MAN de Krayon deja claro que la alta relojería no siempre tiene que ser solemne. Puede ser técnica, compleja y perfecta, pero también divertida.