Roger Dubuis convierte la historia de los samuráis en una pieza de alta relojería

La alta relojería suele encontrar inspiración en el arte, la arquitectura o la naturaleza. En esta ocasión, Roger Dubuis decidió mirar hacia uno de los capítulos más representativos de la historia japonesa para dar vida al Excalibur Kabuto Legacy, un reloj que toma como punto de partida la figura del samurái y la tradición artesanal que rodeó a estos guerreros durante el siglo XVII.

Más que reproducir elementos históricos, la manufactura reinterpretó algunos de los símbolos que definieron aquella época y los trasladó a la esfera del reloj mediante técnicas propias de la alta relojería.

Doce samuráis marcan el paso del tiempo

Lo primero que llama la atención es la presencia de doce figuras de bushō, antiguos comandantes samuráis, colocadas en las posiciones que normalmente ocupan los índices horarios.

Cada una está representada mediante un kabuto, el casco ceremonial que distinguía a cada guerrero y que funcionaba como una especie de sello personal, capaz de reflejar su linaje, filosofía y rango. En el reloj, estas piezas fueron microesculpidas a mano en oro rosa de 18 quilates, un trabajo que requiere entre dos y tres días para completar cada casco.

Entre los personajes representados aparece Tokugawa Ieyasu, ubicado a las 12 en punto. Considerado uno de los grandes artífices de la unificación de Japón, su casco incorpora un helecho, símbolo asociado con la longevidad y el éxito. También figuran comandantes como Honda Tadakatsu, Sakai Tadatsugu y Sakakibara Yasumasa, cuyos kabutos incorporan elementos como astas de ciervo y espadas que hacen referencia a valores como la lealtad, la protección y la rectitud.

El Castillo de Edo

La inspiración japonesa continúa en el centro de la esfera, donde Roger Dubuis recrea de forma abstracta el Castillo de Edo, residencia de la familia Tokugawa durante más de dos siglos y medio.

La estructura aparece recubierta por un intenso tono azul que hace referencia al color utilizado tradicionalmente por los samuráis en algunas de sus vestimentas y armaduras.

Al girar el reloj también aparecen más referencias históricas. En la parte posterior se grabaron con láser distintos kamon, los escudos familiares utilizados por los clanes samuráis, sobre un anillo de oro rosa con revestimiento azul. Entre los motivos pueden encontrarse representaciones de bambú, ruedas genko y otras figuras tradicionales japonesas.

Alta relojería con el Sello de Ginebra

Más allá de su trabajo artístico, el Excalibur Kabuto Legacy incorpora el calibre automático RD821, un movimiento con 60 horas de reserva de marcha y una frecuencia de 4 Hz.

El mecanismo integra 14 técnicas distintas de acabado, un nivel de elaboración que le permite portar el Sello de Ginebra, una de las certificaciones más reconocidas dentro de la relojería suiza por los estándares que exige tanto en construcción como en decoración.

La caja, fabricada en oro rosa, se acompaña de una correa de piel de becerro azul cuyas costuras evocan el entramado de las armaduras samuráis.

El rigor histórico

Para desarrollar el proyecto, Roger Dubuis trabajó junto con Frederik Cryns, profesor especializado en historia japonesa y asesor histórico de la serie Shōgun. Su participación permitió revisar los elementos históricos representados en el reloj, desde los cascos ceremoniales hasta los emblemas de los distintos clanes.

El Roger Dubuis Excalibur Kabuto Legacy tendrá una producción limitada a 28 piezas, una cifra que refuerza el carácter de colección de una creación que combina patrimonio japonés, artesanía y alta relojería en una misma propuesta.